Antoine Griezmann recibe una propuesta de Orlando City que vence el 26 de marzo; su intención de marcharse con un título en Atlético Madrid complica la decisión

El giro en la carrera de Antoine Griezmann ha vuelto a convertirse en tema principal desde la publicación de la noticia el 26/02/2026. El delantero francés tiene sobre la mesa una oferta concreta de Orlando City, club de la MLS, que incorpora una fecha límite clara: el 26 de marzo, momento en que cierra el mercado en Estados Unidos.
Esta situación obliga a una decisión rápida y con consecuencias deportivas y personales, porque aceptar implicaría abandonar el proyecto de Atlético Madrid antes de que termine la temporada.
La propuesta norteamericana resulta atractiva en términos económicos y de estilo de vida, dos factores que suelen pesar en traslados a la MLS.
No obstante, Griezmann sopesa otros elementos: el deseo de irse en lo más alto y la posibilidad concreta de disputar títulos con el conjunto rojiblanco, especialmente la Copa del Rey. En el entorno del jugador y del club se percibe una tensión entre la urgencia del plazo y la voluntad de intentar cerrar una etapa con un trofeo.
La oferta de Orlando City y el factor temporal
La comunicación de la oferta incluye un elemento decisivo: la caducidad del 26 de marzo, que marca el cierre del mercado en Estados Unidos. Para Griezmann, esto no es solo un número en el calendario; representa la necesidad de optar pronto por un cambio de vida y de competición. El mercado actúa como un reloj implacable y condiciona las conversaciones entre agentes, club y jugador. Aceptar antes de esa fecha implicaría una salida inmediata y la renuncia a lo que quede de temporada en Madrid.
Implicaciones contractuales y personales
En lo contractual, una salida ahora tendría que encajar con los términos que Atlético Madrid y el futbolista acuerden, mientras que en lo personal supone mudanza y adaptación a otro modelo competitivo. Para muchos jugadores, la MLS representa una etapa de vida distinta: menos presión mediática en ocasiones, nuevos retos y condiciones económicas atractivas. Sin embargo, Griezmann también valora despedirse ante la afición del Metropolitano con un título en la mano, una aspiración que influye de manera notable en su reflexión.
El deseo de concluir en lo alto con Atlético Madrid
El delantero ha dejado claro que le gustaría culminar su etapa en el club de la capital con un trofeo. Esa intención cobra fuerza especialmente por la presencia en la lucha de la Copa del Rey y la continuidad en competiciones internacionales. El cuerpo técnico, presidido por Diego Simeone, y la dirección deportiva han mostrado reticencia a desprenderse de un jugador de su perfil mientras haya responsabilidades en juego. El entrenador considera a Griezmann una pieza valiosa dentro del esquema táctico de esta campaña.
El rol dentro del equipo como factor decisivo
Un aspecto esencial en la balanza es la certeza del protagonismo deportivo. Griezmann no se siente plenamente satisfecho con su regularidad como titular, pese a su profesionalidad y disposición para asumir decisiones técnicas. El papel que le otorga Simeone, a veces rotatorio, condiciona su percepción del proyecto y su predisposición a aceptar una oferta que garantice minutos y un rol más preponderante. La gestión del vestuario y la ambición personal confluyen en una decisión compleja.
Posibles escenarios y cierre
En el corto plazo, el panorama apunta a que Griezmann probablemente terminará la temporada en el Atlético, salvo que se produzca un acontecimiento imprevisto que acelere las cosas, como un traspié deportivo en un partido clave —por ejemplo, el choque del 3 de marzo en el Camp Nou— que pudiera impulsar a todas las partes a tomar decisiones drásticas. En ese caso, la cuenta atrás hacia el 26 de marzo se volvería todavía más determinante y la salida anticipada sería una opción real.
Quién decide y qué viene después
La decisión final recae exclusivamente en Antoine Griezmann. El 26 de marzo actúa como límite temporal que condiciona la negociación con Orlando City y las aspiraciones de Atlético Madrid. Mientras tanto, la combinación entre ambición deportiva, necesidades personales y la presión del calendario marcará el desenlace de una situación que mantiene en vilo a clubes, aficionados y al propio jugador.
