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Rory McIlroy repite triunfo en el Masters y iguala a Tiger Woods

Rory McIlroy defendió el Masters marcando el ritmo en Amen Corner y firmando una victoria que lo coloca al nivel de los grandes

Rory McIlroy repite triunfo en el Masters y iguala a Tiger Woods

La jornada del 12/04/2026 quedó marcada por la confirmación de un campeón que supo leer Augusta como pocos. Rory McIlroy volvió a enfundarse la chaqueta verde después de una ronda final en la que, pese a tensión y algún tropiezo, gestionó los momentos decisivos con oficio.

En un torneo caracterizado por un tablero muy ajustado, fueron precisamente los hoyos del llamado Amen Corner los que decidieron la historia y elevaron la figura del norirlandés.

Lo que ocurrió en esos hoyos resume la doble vertiente de su juego: capacidad de riesgo y temple para cerrar.

El día terminó con una tarjeta de 71 (-1) que, tras los últimos vaivenes, resultó suficiente para asegurar la victoria por un solo golpe. Ese marcador no solo le dio la defensa del título, sino que le permitió alcanzar una estadística que lo coloca junto a Tiger Woods en el palmarés moderno del Masters.

La jugada que cambió el torneo

El temerario 12 que funcionó

En el momento más caliente, McIlroy optó por una línea agresiva desde el tee del hoyo 12, un par-3 con nombre propio. Con un golpe de hierro asumió el riesgo de salvar el agua de Rae’s Creek y dejar la bola cerca del hoyo para un putt corto. Esa decisión —un 9-iron que rompió la tensión— terminó en birdie y permitió al vencedor ampliar ventaja cuando más importaba. La maniobra tuvo doble lectura: fue un golpe técnico y una declaración de intenciones en el corazón del Amen Corner, ese tramo icónico que define campeones en Augusta.

El empuje en el 13

Acto seguido, en el hoyo 13 —un par-5 susceptible de recompensa por distancia— Rory contestó con una salida monumental, un drive que superó los 350 yardas. Esa apertura dejó al norirlandés en posición de ataque y culminó en otro birdie que elevó su colchón a tres golpes. El 13 sirvió como continuación de la estrategia: riesgo calculado en favor de recompensa, y, sobre todo, la sensación de que quien toma la iniciativa en Augusta puede marcar el destino del torneo.

Gestión de la presión en los últimos hoyos

Aunque la tercera semana de abril en Augusta suele premiar la calma, las conclusiones se juegan en los nervios. McIlroy sufrió un episodio de incertidumbre en el tee del hoyo 18, con un golpe errático que encendió la posibilidad de un vuelco. Sin embargo, su lectura del campo y la capacidad de recuperarse permitieron cerrar el día con una tarjeta sólida. Firmó un 71 y aseguró la victoria por un margen estrecho; ese cierre demuestra cómo el control emocional puede ser tan decisivo como el talento técnico en un major.

La defensa del título obliga a un tipo de fortaleza distinta: no basta con jugar bien, hay que soportar la presión de ser el perseguido. McIlroy materializó esa fortaleza al mantener la compostura cuando llegó la respuesta de sus perseguidores y al convertir los golpes que realmente importaban en Amen Corner. Esa mezcla de audacia y manejo psicológico es lo que coronó su actuación en una edición donde cada golpe se sintió decisivo.

Repercusión histórica y legado

Con esta victoria, Rory McIlroy entra en una conversación que rara vez admite excusas: la de los grandes que dominan Augusta. Igualar una marca asociada a Tiger Woods —ganar el Masters de forma consecutiva en la era moderna— no es solo un dato estadístico, es una señal de continuidad y de capacidad para imponerse en la cumbre del golf. La ceremonia de entrega de la chaqueta verde subrayó ese momento simbólico: la tradición reconoce la excelencia.

Más allá del trofeo, el triunfo refuerza la idea de que algunos jugadores logran encajar un diseño de campo y una estrategia propia en un lugar tan peculiar como Augusta National. El Amen Corner ya tiene otra página en su leyenda, y el nombre de Rory McIlroy figura en ella con letras destacadas. Para el público y la historia del golf, su defensa de la chaqueta verde será recordada por la combinación de riesgo, ejecución y sangre fría que mostró en los instantes definitivos.


Contacto:
Fabio Rinaldi

Periodista de motor, ex ingeniero de pista F3. Cubre F1, MotoGP y mercado auto.