el Ejecutivo lanzó el 16/02/2026 el fondo España Crece, diseñado para combinar recursos públicos y privados y acelerar la oferta de vivienda en alquiler asequible junto a inversiones en sectores estratégicos

El 16/02/2026 el Gobierno presentó el nuevo fondo soberano denominado España Crece, concebido para actuar como catalizador financiero y enfrentar la tensión en el mercado de la vivienda. La iniciativa se propone movilizar hasta 23.000 millones de euros combinando aportes públicos y privados, con la misión prioritaria de impulsar la construcción de vivienda en alquiler asequible destinada a familias y jóvenes que hoy quedan fuera del acceso al mercado libre.
El vehículo lo gestionará el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y pretende aumentar el parque público, que actualmente ronda el 3,4% del total, acercándolo a la media europea.
Además de su objetivo habitacional, España Crece contempla inversiones en ámbitos estratégicos para la productividad: energía, digitalización, inteligencia artificial, reindustrialización y economía circular.
El diseño del fondo combina instrumentos diversos —préstamos, garantías, inyecciones de capital— para acompañar proyectos en distintas fases, y prevé una gobernanza con participación de agencias financieras del Estado y controles de transparencia.
Estructura financiera y aportaciones
El montante total previsto de 23.000 millones se articula de la siguiente manera: el Estado realizará una aportación inicial de 2.000 millones a través del ICO, que gracias a su capacidad de apalancamiento aspira a movilizar hasta 14.000 millones adicionales en forma de préstamos, avales y otros instrumentos. Los 9.000 millones restantes provendrían de inversores privados interesados en coinvertir. En paralelo, el fondo contará con una inyección de 13.300 millones procedentes de fondos europeos: 10.500 millones como préstamos del Plan de Recuperación y 2.800 millones en transferencias no reembolsables que permiten financiar en condiciones ventajosas.
Objetivos cuantificados y prioridades
En términos operativos, el Ejecutivo ha fijado la meta de financiar la construcción de 15.000 viviendas públicas al año, dentro de un contexto en el que la finalización de vivienda nueva alcanza alrededor de 140.000 unidades anuales según estimaciones del sector a cierre de 2026. El fondo priorizará la oferta en alquiler asequible para frenar la especulación inmobiliaria y facilitar accesos estables a hogares. El propio presidente del Gobierno ha defendido que se trata de desplegar la mayor movilización de recursos públicos y privados en condiciones ventajosas para combatir la crisis habitacional.
Mecanismos de apoyo a proyectos
Para hacer efectivo su propósito el ICO pondrá a disposición un abanico de productos financieros: préstamos en condiciones preferentes, garantías para facilitar apalancamiento, financiación de proyectos concretos y aportaciones de capital para iniciativas que requieran solvencia patrimonial. Este paquete de herramientas busca que la financiación acompañe a empresas desde su creación hasta su expansión, compartiendo riesgos con el sector privado o, en casos de alto valor estratégico, actuando como socio estable a largo plazo.
Impacto en la política económica y el mercado
El fondo se enmarca en una estrategia más amplia para consolidar un cambio de modelo productivo con énfasis en lo verde, lo tecnológico y lo social. Además de aumentar el parque público de vivienda, el instrumento pretende reforzar la productividad, desarrollar el mercado de capitales y favorecer la Europa social. A nivel simbólico y práctico, el Ejecutivo busca convertir el capital reputacional del país en capital financiero, atrayendo fondos de inversión, capital riesgo y otros actores privados que sumen escala a las iniciativas públicas.
Retos y expectativas
Entre los desafíos figuran asegurar una gobernanza transparente, garantizar que los recursos se materialicen en viviendas accesibles y coordinar a múltiples actores públicos y privados. El fondo aspira a generar un círculo virtuoso: facilitar financiación para proyectos que creen empleo de calidad y ofrezcan soluciones residenciales sostenibles, al tiempo que fomentan innovación en sectores estratégicos. Si se cumplen los objetivos de apalancamiento y coinversión, España Crece podría movilizar recursos equivalentes a más del 7% del PIB anual en inversión, consolidando una hoja de ruta para la vivienda y la transformación productiva.
La presentación del 16/02/2026 contó con la participación de varios ministros y responsables del sector público, que coinciden en la urgencia de resolver el déficit habitacional y en la necesidad de instrumentos financieros a largo plazo. El éxito del fondo dependerá de la capacidad para atraer capital privado sin perder su foco social y de la eficacia con la que se ejecuten los proyectos prioritarios.
