×

Reforzar el papel internacional del euro para proteger la soberanía monetaria

en medio de movimientos geopolíticos y dudas sobre el dólar, los responsables económicos de la zona euro apuestan por consolidar el euro como divisa internacional y mejorar mecanismos de liquidez y competitividad

La reciente inquietud en los mercados internacionales ha situado al euro en el centro del debate político y económico de la Unión Europea. Frente a los movimientos externos que han sacudido la confianza en la divisa estadounidense, los ministros de la zona euro han coincidido en que es prioritario explorar acciones que refuercen el rol internacional del euro y, con ello, la soberanía monetaria de la UE.

Esta reflexión no solo responde a factores financieros, sino también a riesgos geopolíticos que pueden convertir los sistemas de pago y las monedas en herramientas de presión.

En la apertura de la reunión, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, subrayó que la moneda única juega ya un papel esencial en la economía europea, pero advirtió sobre la posibilidad de que el sistema financiero y monetario internacional sea instrumentalizado por decisiones políticas externas.

Esa percepción ha reforzado la voluntad de estudiar medidas que otorguen al euro mayor protagonismo en las transacciones globales y mayor resiliencia frente a perturbaciones externas.

Decisiones del BCE y propuestas para ampliar la liquidez en euros

Una de las medidas técnicas más relevantes anunciadas recientemente por el Banco Central Europeo (BCE) fue la ampliación del acceso permanente a la facilidad de liquidez en euros para bancos centrales fuera de la zona euro. Esta decisión busca que otras autoridades monetarias puedan gestionar mejor episodios de escasez de liquidez en euros ante tensiones comerciales o geopolíticas. La iniciativa —defendida también por la presidenta del BCE, Christine Lagarde— forma parte de un paquete de opciones que los ministros examinaron como vías para fortalecer la posición internacional del euro.

Implicaciones monetarias y para el tipo de cambio

El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, indicó que existió un acuerdo amplio sobre la necesidad de promover el uso del euro en intercambios internacionales y analizar sus efectos sobre el tipo de cambio. En la mesa también se evaluaron alternativas que pueden influir en la demanda global de la moneda única, con el objetivo de que Europa capte parte del espacio que otros actores, como el yuan, han sabido aprovechar durante episodios de retroceso del dólar.

El grupo de las seis grandes economías y la estrategia de competitividad

El encuentro sirvió además para consolidar el grupo de trabajo integrado por las seis principales economías europeas —Alemania, Francia, Italia, España, Países Bajos y Polonia—, conocido como E6. Ese foro, que se reunirá antes de cada cumbre de los Veintisiete, pretende coordinar posiciones sobre asuntos clave como la competitividad, la integración financiera y las inversiones estratégicas. Pierrakakis describió la iniciativa como «temporal» pero potencialmente útil para acelerar la convergencia entre estados miembros.

Prioridades compartidas: mercados de capitales e inversiones

Los ministros coincidieron en la necesidad de desbloquear obstáculos y avanzar en la construcción de un mercado de capitales europeo más profundo. El ministro alemán Lars Klingbeil señaló que los inversores internacionales buscan diversificación y que Europa debe posicionarse como puerto seguro para esos flujos. Entre las propuestas discutidas figuraron el impulso a la Unión de Ahorros e Inversiones (SIU) y medidas para fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro de materias primas críticas.

Iniciativas nacionales y próximas citas

En el debate también tuvo cabida la propuesta española del Laboratorio Europeo de Competitividad, una plataforma destinada a promover proyectos comunitarios y etiquetas europeas que faciliten la inversión en iniciativas transfronterizas. Según fuentes ministeriales, la conversación fue «franca y abierta» y giró en torno a cómo acelerar la integración financiera y atraer capitales privados hacia proyectos estratégicos.

La coordinación del E6 ya había comenzado a finales de enero por videollamada y la próxima reunión de los seis ministros está fijada para los 9 y 10 de marzo, en el marco de la próxima convocatoria del Eurogrupo. En esa cita volverán a situarse sobre la mesa el papel internacional del euro y la eficacia de las inversiones en defensa, entre otras prioridades que reflejan la intersección entre seguridad, economía y política monetaria.

En conjunto, las conclusiones apuntan a una doble lectura: por un lado, la necesidad técnica de reforzar mecanismos financieros que protejan la demanda y la liquidez en euros; por otro, la urgencia política de presentar una respuesta común frente a la instrumentalización potencial de los mercados por parte de actores externos. El consenso alcanzado, aunque aún en fase exploratoria, marca un paso hacia una mayor ambición estratégica de la UE en materia monetaria y económica.


Contacto:
John Carter

Doce años como corresponsal en zonas de conflicto para importantes medios internacionales, entre Irak y Afganistán. Aprendió que los hechos vienen antes que las opiniones y que cada historia tiene al menos dos caras. Hoy aplica el mismo rigor a las noticias diarias: verificar, contextualizar, informar. Sin sensacionalismo, solo lo que está verificado.