La ministra Yolanda Díaz sostiene que el registro diario de la Seguridad Social ya supera los 22 millones de afiliados y atribuye el impulso a la reforma laboral, mientras se discute el uso de datos desestacionalizados

En una semana marcada por el debate sobre cifras laborales, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, afirmó el 10/04/2026 que el registro diario de la Seguridad Social ya ha superado la barrera de los 22 millones de afiliados.
Su intervención buscó poner fin a la polémica iniciada días antes cuando el presidente del Gobierno comunicó ese mismo hito utilizando una serie desestacionalizada, lo que provocó críticas por no aclarar que se trataba de un ajuste estadístico y por el incumplimiento del embargo de datos.
La discusión enfrenta dos maneras de leer la evolución del empleo: la cifra media mensual de afiliados, que refleja el registro administrativo real y está sujeta a las variaciones estacionales, y la serie desestacionalizada, que elimina efectos calendario para identificar la tendencia subyacente. Díaz sostuvo que, además del ajuste estadístico, en el conteo diario —el que sirve luego para calcular la media mensual— ya se ha superado la citada cifra y que las estimaciones de su departamento apuntan a que ese nivel se mantendrá durante 2026.
Qué significa cada dato y por qué importan
El contraste entre ambas variables puede parecer técnico, pero tiene consecuencias políticas y mediáticas. La serie desestacionalizada es útil para analistas y para comparar la evolución sin la influencia de temporadas como el verano o la Semana Santa; por eso la Seguridad Social la suele destacar cuando se busca una lectura estructural. En cambio, el número de afiliados medio mensual recoge el volumen real de inscritos en un periodo y es más sensible a la estacionalidad. La confusión se originó cuando la comunicación del Ejecutivo no aclaró cuál de los dos indicadores estaba usando, lo que abrió críticas desde la oposición que acusó al Gobierno de manipular la presentación.
La explicación del Ejecutivo y las previsiones
Díaz reforzó el mensaje del Gobierno situando la consecución de los 22 millones como un hecho tangible en el registro diario y no solo una proyección estadística. Afirmó que la tendencia se verá reforzada por los meses de abril a junio, tradicionalmente favorables por el tirón del turismo, y que la regularización prevista de personas inmigrantes podría aportar nuevos afiliados en la segunda mitad del año. Según sus cálculos, esa base de ocupados se mantendría a lo largo de 2026, a pesar de la volatilidad estacional que caracteriza al mercado laboral.
Aportes de la reforma laboral
Como argumento central, la ministra atribuyó buena parte del avance a la reforma laboral implantada en 2026. Subrayó que la normativa modificó incentivos y prácticas contractuales, elevando de alrededor del 10% a más del 40% la proporción de contratos indefinidos entre las nuevas contrataciones —cifra que el Ejecutivo utiliza para evidenciar una reducción de la precariedad— y aseguró que, desde la entrada en vigor de la norma, se han creado aproximadamente 2,5 millones de puestos de trabajo. También citó medidas de protección en crisis y políticas salariales como factores complementarios.
Reacciones y lectura de expertos
La contestación política fue inmediata: la oposición denunció que usar la serie desestacionalizada sin matices servía para presentar una realidad más favorable y criticó la brecha comunicativa del Ejecutivo. Por su parte, especialistas en mercado laboral recuerdan que ambos indicadores son legítimos pero responden a preguntas distintas: la serie corregida permite ver la tendencia, mientras que la cuenta real mide la situación administrativa en un momento concreto. Analistas también señalan que la robustez del empleo en los meses venideros dependerá de factores externos como la demanda turística y de cómo se incorpore la población activa.
Qué esperar en los próximos meses
Los meses de mayor contratación estacional ofrecen un contexto propicio para mantener o aumentar el número de afiliados; sin embargo, la trayectoria anual dependerá del ritmo de la actividad económica y de decisiones políticas posteriores. En ese sentido, la previsión de Díaz de estabilidad para 2026 está sujeta a riesgos habituales del mercado, pero se apoya en datos administrativos recientes y en la política laboral del Gobierno como motor para consolidar empleo más estable.
Conclusión
La tensión entre comunicación política y lectura técnica de las estadísticas quedó patente en este episodio: el Gobierno defiende que el país ya supera los 22 millones de afiliados según registros diarios y sostiene la proyección de continuidad, mientras que la oposición y parte de la opinión pública piden mayor precisión en la presentación de los datos. Sea cual sea el indicador elegido, lo cierto es que la evolución del empleo seguirá siendo un eje central de la discusión pública en 2026.
