La concesión de semilibertad a Txeroki genera un intenso debate en la sociedad vasca.

El 9 de febrero de marca un momento decisivo para Garikoitz Aspiazu, conocido como Txeroki, quien fuera jefe militar de la organización terrorista ETA. Este avance se produce tras la decisión del Gobierno vasco, que ha otorgado a Txeroki un régimen de semilibertad bajo el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Esta medida le permite salir de prisión de lunes a viernes, regresando solo por las noches, lo que ha suscitado una ola de reacciones en la sociedad, especialmente entre las víctimas del terrorismo.
Txeroki, originario de Bilbao en 1973, fue uno de los líderes más destacados de ETA hasta su detención en 2008.
En 2011, fue condenado a 377 años de prisión por su participación en diversos atentados. Su historial incluye varios delitos graves, y en Francia cumplió penas que suman más de 30 años. Su traslado en desde la prisión francesa de Lannemezan al penal de Martutene en San Sebastián representa un paso significativo en su proceso penal.
El régimen de semilibertad y su implicación
El artículo 100.2, que permite la semilibertad, busca facilitar la reinserción de los internos, aplicándose en casos donde el cumplimiento de la condena está avanzado. La Junta de Tratamiento del centro penitenciario recomendó esta medida, que no debe confundirse con un tercer grado, ya que se considera una etapa intermedia hacia una posible liberación. Para beneficiarse de esta concesión, Txeroki deberá presentar un plan de actividades que justifique su salida, ya sea a través de trabajo remunerado o labores de voluntariado.
Controversia y reacciones de las víctimas
Esta decisión ha generado un fuerte rechazo entre diversos colectivos, en especial aquellos que representan a las víctimas del terrorismo. La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha manifestado que esta situación es un claro ejemplo de amnistía encubierta, que vulnera los derechos de las víctimas y socava el sistema de justicia. Ordóñez subraya que estas decisiones son incompatibles con el derecho de los afectados a obtener justicia por los crímenes cometidos.
Además, se ha señalado que el régimen de semilibertad podría estar relacionado con exigencias políticas, sugiriendo que forma parte de un acuerdo más amplio para liberar a varios presos de ETA a cambio de estabilidad política. Esta percepción alimenta la idea de que el actual gobierno está cediendo a presiones para cumplir con demandas de grupos radicales, lo que plantea serias dudas sobre la integridad del sistema judicial.
Contexto legal y futuro de la decisión
Tras la concesión de la semilibertad, se espera que la Fiscalía de la Audiencia Nacional emita un informe, aunque este no es vinculante. La decisión definitiva recaerá en el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, que tiene la autoridad para confirmar o revocar esta medida. Sin embargo, fuentes del Departamento vasco de Justicia han indicado que es poco común que se revoquen estos beneficios.
La situación de Txeroki refleja un debate más amplio sobre la gestión de los presos de ETA y el enfoque del gobierno en su tratamiento. Con 376 asesinatos de ETA sin resolver, muchos argumentan que liberar a estos reclusos sin colaboración con la justicia representa un fracaso del sistema que debería garantizar la verdad y la justicia para las víctimas.
Impacto en la sociedad vasca
La controversia en torno a la semilibertad de Txeroki resuena en la sociedad vasca, donde las heridas del pasado aún son palpables. Para muchos, esto evoca los dolorosos recuerdos de la violencia y el sufrimiento que ETA infligió a innumerables familias. El temor a que se repita la historia o que se minimice el sufrimiento de las víctimas es un tema recurrente en las discusiones sobre este asunto.
El Gobierno vasco, en su defensa, sostiene que estas medidas forman parte de un proceso de reinserción social y que la ley debe aplicarse de manera equitativa. No obstante, la percepción de injusticia continúa siendo un tema divisivo, donde las voces de las víctimas claman por una atención más centrada en sus derechos y experiencias.
