Centenares de personas en Manlleu han participado en un acto de recuerdo por cinco adolescentes que murieron en el incendio de un trastero; autoridades y comunidad muestran su duelo y apoyo a las familias

En la plaza Fra Bernardí, frente al Ayuntamiento de Manlleu, más de quinientas personas se han reunido para rendir homenaje a cinco adolescentes que perdieron la vida en el incendio de un trastero en la calle Montseny. El acto comenzó con un minuto de silencio que marcó el inicio de los tres días de luto oficial decretados por el Consistorio, y culminó con una larga y sonora ovación como muestra de solidaridad colectiva.
Representantes institucionales estuvieron presentes en el homenaje: el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el conseller de Justícia, Ramon Espadaler; y el alcalde de Manlleu, Arnau Rovira. Asimismo, el presidente del Parlament, Josep Rull, se desplazó para interesarse por la situación del municipio tras la tragedia.
El acto público y el respaldo institucional
La concentración en la plaza se desarrolló con solemnidad: vecinos, familiares y representantes de asociaciones locales asistieron para mostrar su pesar. Las autoridades municipales anunciaron que las banderas ondearán a media asta durante el periodo de luto, y el Ayuntamiento ofreció apoyo tanto institucional como humano a los allegados de las víctimas. Este gesto pretende transmitir consuelo y visibilidad al dolor de la comunidad.
Presencia de cargos y reacciones ciudadanas
Además de los cargos citados, la delegada del Govern en la Catalunya Central participó en la ceremonia y distintos líderes vecinales expresaron su consternación. Miembros de la comunidad islámica de Manlleu comunicaron públicamente que tienen el corazón en un puño por la pérdida de personas tan jóvenes, y numerosos asistentes manifestaron palabras de apoyo y condolencia a las familias afectadas.
La investigación y las posibles causas
Las pesquisas de los cuerpos policiales continúan abiertas para aclarar lo sucedido en el trastero donde se encontraron los adolescentes, cuyas edades oscilaban entre los 14 y los 17 años. Según las primeras hipótesis, los jóvenes habrían muerto por intoxicación por humo tras la combustión de un objeto inflamable presente en el habitáculo, como un colchón o un cojín. Todo indica que un cigarrillo o un mechero podría haber desencadenado la ignición y que la falta de ventilación provocó la rápida acumulación de humos tóxicos.
Hallazgo y actuación de emergencias
Los servicios de extinción localizaron los cuerpos en el interior del trastero y los protocolos habituales se activaron para preservar la escena y facilitar la investigación. Las autoridades han subrayado que aún se requieren peritajes forenses y técnicos para confirmar la cadena de hechos que condujo a la tragedia, por lo que los detalles oficiales se irán concretando conforme avancen las diligencias.
Impacto social y memoria colectiva
La conmoción generada en Manlleu trasciende el ámbito familiar: vecinos y entidades locales han convocado iniciativas de recuerdo y acompañamiento para mantener viva la memoria de las víctimas y ofrecer contención a quienes lo necesitan. El alcalde ha señalado el compromiso municipal de prestar recursos psicológicos y logísticos a los allegados, mientras que distintos colectivos han mostrado su disposición a colaborar en el proceso de duelo.
En ambientes pequeños, episodios como este remueven el tejido social y obligan a repensar medidas de prevención en espacios domésticos o comunitarios donde se reúnen menores. La tragedia ha abierto además un debate local sobre la seguridad en espacios no destinados a permanencias y sobre cómo evitar riesgos relacionados con objetos inflamables y ventilación inadecuada.
Apoyo a las familias y próximos pasos
Durante los tres días de luto oficial, el consistorio ha invitado a la ciudadanía a respetar el duelo y a participar en actos de recuerdo que se programen. Entidades locales y autoridades han reiterado su disposición para acompañar a las familias en trámites y en la gestión emocional. A medida que la investigación avance, se espera que las conclusiones técnicas aporten claridad y permitan adoptar medidas que impidan la repetición de sucesos similares.
El homenaje en la plaza Fra Bernardí se ha convertido en un símbolo de unidad y de solidaridad en un momento de profundo dolor colectivo. La comunidad de Manlleu, convulsa por la pérdida de cinco vidas jóvenes, busca ahora consuelo en el recuerdo compartido, en las muestras de afecto mutuo y en la promesa de aprender de lo ocurrido para proteger a las nuevas generaciones.
