Bruselas exige a Estados Unidos la reducción de aranceles tras la sentencia del Tribunal Supremo y subraya la necesidad de previsibilidad para empresas europeas y estadounidenses

El 20/02/el Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió una resolución que limita los poderes invocados por la Administración para imponer aranceles a socios comerciales. Ante ese pronunciamiento, la Comisión Europea ha pedido formalmente a Washington que proceda a rebajar los gravámenes que afectan al comercio transatlántico.
La petición subraya la prioridad de la UE por mantener un entorno de intercambio marcado por la estabilidad y la previsibilidad, elementos que, según Bruselas, son esenciales para las empresas de ambos lados del Atlántico.
En su comunicación pública, el portavoz de Comercio de la Comisión, Olof Gil, señaló que Bruselas está analizando la sentencia y que mantiene contactos con la Administración estadounidense para conocer los pasos que adoptará la Casa Blanca.
La Comisión insiste en que aranceles más bajos favorecen la competitividad y evitan escaladas que puedan desembocar en una guerra comercial con efectos amplios sobre las cadenas de suministro.
Contexto del conflicto arancelario
Hace meses, con el objetivo de evitar represalias recíprocas, la UE y Estados Unidos llegaron a un arreglo por el que se aceptó un gravam Ese pacto fue diseñado como una solución temporal para minimizar el impacto económico y contener tensiones. No obstante, la entrada en vigor completa del intercambio de concesiones dependía de procedimientos internos, entre ellos la ratificación por parte del Parlamento Europeo, aún pendiente.
Ratificación y cláusulas condicionantes
La aprobación parlamentaria en la Eurocámara está condicionada a salvaguardas negociadas por los grupos políticos, que incluyen una cláusula para suspender el acuerdo si Washington amenaza con nuevos gravámenes. Además, los eurodiputados han pedido específicamente la reducción de los aranceles sobre acero y aluminio, que llegaron a situarse en niveles del 50% en contextos previos. Estas exigencias formaron parte de las conversaciones antes incluso del fallo del Supremo.
Implicaciones del fallo del Tribunal Supremo
El fallo del Tribunal Supremo determina que la Administración se extralimitó al invocar determinados poderes de emergencia para imponer aranceles. Sin embargo, la sentencia no cierra todas las vías legales: la Casa Blanca todavía podría aplicar gravámenes amparándose en otras normas. Funcionarios estadounidenses ya han sugerido que buscarán mantener el marco arancelario mediante alternativas legales, un escenario que deja incertidumbres sobre el alcance real del fallo y sobre si los importadores que pagaron gravámenes podrán recuperar esos importes.
Reembolsos y consecuencias económicas
Una de las cuestiones prácticas más urgentes es la posibilidad de que empresas e importadores soliciten reembolsos por los aranceles pagados hasta ahora, que podrían alcanzar miles de millones de dólares. La decisión del Tribunal no fija automáticamente esa restitución y dependerá de los procedimientos administrativos y judiciales posteriores. Mientras tanto, los sectores más afectados, especialmente en países con fuerte dependencia del mercado estadounidense, observan con atención las negociaciones bilaterales y las eventuales medidas de apoyo nacional.
Reacciones de socios y Estados miembros
Canadá, uno de los más afectados por las tarifas anteriores, celebró la decisión de la Corte Suprema y la consideró un respaldo a su posición de que esos aranceles eran injustificados. Por su parte, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa de España difundió un comunicado en el que asegura que sigue muy de cerca la evolución del asunto, mantiene coordinación con la Comisión Europea y reitera la estrategia nacional de apoyo a empresas a través del Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial.
El comunicado español recuerda la necesidad de diversificar acuerdos comerciales y reforzar la integración del mercado único como respuesta a la incertidumbre externa.
En los próximos días, la atención se centrará en las conversaciones entre la Comisión Europea y la Administración estadounidense para definir cómo se aplicará la sentencia y si se materializarán reducciones arancelarias efectivas. La urgencia por restablecer la normalidad comercial y proteger a las empresas transatlánticas marca la agenda diplomática y económica tras la resolución del Tribunal Supremo.
