Dinamarca realizó una evacuación médica en Groenlandia y la administración de Estados Unidos persigue herramientas legales alternativas a la IEEPA para imponer aranceles

Una misión de las fuerzas armadas danesas en el Ártico evacuó a un miembro de la tripulación de un submarino estadounidense frente a las costas de Groenlandia para recibir atención médica urgente. La operación, coordinada por el mando ártico danés, puso de manifiesto la capacidad de cooperación entre aliados en una zona remota y de condiciones exigentes.
En paralelo, en el plano comercial y jurídico, la Corte Suprema estadounidense dictó una sentencia de 6-3 que restringe el uso de la International Economic Emergency Powers Act (IEEPA) para imponer aranceles por decisión ejecutiva. Esa resolución obligó a la administración a buscar alternativas legales para aplicar medidas comerciales que considera estratégicas.
La evacuación en Groenlandia: logística y cooperación
La operación en aguas groenlandesas fue ejecutada por el mando ártico danés, que informó sobre la extracción del submarinista y su traslado para recibir tratamiento especializado. La misión destacó el valor de las capacidades médicas y de transporte naval en regiones polares, así como la coordinación entre fuerzas aliadas cuando surge una emergencia médica en el mar.
Capacidades y desafíos en el Ártico
Actuar en el Ártico exige recursos adaptados: embarcaciones preparadas para aguas frías, personal médico entrenado y canales de comunicación confiables. El hecho de que Dinamarca pudiera evacuar a un tripulante estadounidense subraya la existencia de protocolos conjuntos entre países con presencia regional, y la importancia de mantener infraestructura logística para emergencias en zonas remotas.
La sentencia de la Corte Suprema y sus implicaciones
La decisión judicial concluyó que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles de la magnitud que se habían aplicado bajo su amparo. Para la administración, que ha hecho del proteccionismo un pilar de su política económica, la resolución supuso un obstáculo legal importante; sin embargo, no detuvo sus esfuerzos por encontrar otras bases legales para restringir o gravar importaciones.
Herramientas alternas en el arsenal comercial
Entre las opciones que el Ejecutivo ha utilizado o considerado están las secciones del marco legal comercial: la Sección 301 (orientada a prácticas comerciales injustas), la Sección 232 (invocada por razones de seguridad nacional) y la Sección 122 del Acta de 1974, que permite aranceles temporales por desequilibrios persistentes. Además, existe la antigua Sección 338 del Acta Smoot-Hawley, que autoriza gravámenes elevados frente a lo que se considere discriminación comercial.
La administración ya ha implementado medidas bajo distintas herramientas: desde gravámenes sobre acero en mandatos anteriores hasta aranceles más recientes sobre automóviles y otros bienes. También se recurrió a la IEEPA en casos puntuales contra países de América Latina y Asia por motivos variados, y se anunció un arancel global del 10% amparado en una disposición del Acta de Comercio de 1974.
Consecuencias políticas y comerciales
La búsqueda de rutas legales alternativas no es solo un ejercicio técnico: tiene consecuencias políticas dentro del Congreso y en las relaciones exteriores. Algunas iniciativas arancelarias requieren investigaciones administrativas previas realizadas por el Departamento de Comercio o la Oficina del Representante Comercial, lo que introduce plazos y etapas formales que difieren del carácter ejecutivo e inmediato que ofrecía la IEEPA.
Presión legislativa y riesgo de revocaciones
En el ámbito interno, la respuesta del Congreso puede limitar o validar las iniciativas. Recientemente, un grupo de legisladores dio señales de rechazo a medidas específicas: por ejemplo, varios representantes republicanos cambiaron su voto en intentos de revocar aranceles a un país aliado. Esa dinámica demuestra que la viabilidad de aranceles alternativos puede depender tanto de resultados administrativos como de equilibrios políticos y potenciales vetos presidenciales.
En el plano internacional, la utilización creativa de normas arancelarias —como la interpretación amplia de barreras no arancelarias o la aplicación de secciones antiguas como la 338— podría recalibrar las tensiones comerciales con socios clave. Para observadores y expertos en comercio, la interrogante es si las normas disponibles permitirán replicar, con efectos prácticos similares, la ambición de una política arancelaria centralizada.
En síntesis, mientras las fuerzas danesas demostraron la relevancia de la cooperación militar y humanitaria en el Ártico con la evacuación del submarinista estadounidense (operación reportada el 22/02/2026), en Estados Unidos las limitaciones judiciales sobre la IEEPA impulsan a la administración a explorar un conjunto diverso de herramientas comerciales. La tensión entre decisiones judiciales, opciones legales y objetivos económicos seguirá marcando el rumbo de la política arancelaria y las relaciones comerciales internacionales.
