Resumen de los episodios más relevantes del conflicto en Oriente Próximo, con cifras de interceptaciones, víctimas y evacuaciones

En un conflicto que sigue en rápido movimiento, los gobiernos de la región y las potencias mundiales han registrado nuevas ofensivas y operaciones defensivas (13 mar 2026 – 18:05). El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos informó del bloqueo de siete misiles balísticos y cerca de treinta drones, elevando a 285 los proyectiles balísticos, 15 los misiles de crucero y 1.567 los drones neutralizados desde que Irán inició su respuesta.
Las autoridades emiratíes también confirmaron que seis personas murieron y 141 resultaron heridas, y recalcaron que el país está preparado para afrontar amenazas.
En paralelo, el choque aéreo en el oeste de Irak que involucró a un KC-135 estadounidense terminó con la muerte de seis tripulantes, según confirmó el Pentágono; el Comando Central (Centcom) investiga y señala que no hubo indicios de fuego enemigo ni fuego amigo.
Grupos armados proiraníes reivindicaron acciones contra aeronaves en la zona, aunque esas afirmaciones contrastan con la versión oficial estadounidense. Mientras tanto, gobiernos europeos y ministerios han tomado medidas de evacuación y seguridad para sus nacionales.
Naturaleza de los ataques y capacidades empleadas
Las fuerzas iraníes, junto a aliados como Hezbolá en el Líbano, lanzaron nuevas salvas de misiles y drones que activaron las alarmas antiaéreas en Jerusalén, Tel Aviv y otras ciudades costeras. El cuerpo de la Guardia Revolucionaria describió el uso de numerosos misiles de precisión de combustible sólido Jeibar-Shekan, combinados con unidades de drones. Las defensas israelíes y las redes de misiles antiáereos de los países del Golfo han intensificado la intercepción de amenazas, transformando el espacio aéreo en un escenario de detección y neutralización constantes.
Reclamaciones, investigaciones y coste humano
La confusión sobre responsabilidades marcó las últimas horas: por un lado, el Centcom mantiene que la caída del KC-135 no fue por fuego hostil; por otro, facciones proiraníes en Irak aseguraron haber atacado aeronaves estadounidenses. Estas contradicciones complican la investigación y elevan la tensión diplomática. Además, la Cruz Roja internacional lanzó una advertencia sobre el riesgo para el personal humanitario, que está quedando atrapado en la línea de fuego y sufriendo bajas al intentar asistir a civiles.
Aeronave y versiones enfrentadas
El siniestro del KC-135 en Irak culminó con seis fallecidos entre su tripulación; el Ejército estadounidense investiga las causas y rechaza que el incidente se deba a fuego enemigo o amigo, mientras que milicias proiraníes reivindicaron la acción. El contraste entre ambas versiones añade incertidumbre operativa en una región donde la proximidad entre actores estatales y no estatales dificulta la atribución precisa de cada impacto.
Bajas en Líbano y zonas colindantes
Las ofensivas israelíes contra múltiples puntos del Líbano dejaron al menos ocho muertos en ataques ocurridos entre la noche y la mañana, con incidentes en localidades como Ain Ebel, Barish, Abba y sectores del sur de Beirut. Las autoridades libanesas y medios locales señalan que, desde el inicio del conflicto, se contabilizan cientos de víctimas civiles en el país. En Yemen, miles de simpatizantes hutíes se manifestaron en Saná mostrando su apoyo a Irán, pese a los bombardeos recientes.
Reacciones diplomáticas, movilización militar y evacuaciones
En el frente diplomático, líderes occidentales han llamado a reducir la escalada: el canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que se usan «todos los canales diplomáticos» para poner fin al conflicto y se buscan vías para normalizar la situación en pasos críticos como el estrecho de Ormuz. El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó creer que Rusia podría estar ofreciendo apoyo limitado a Irán y relacionó esa dinámica con la ayuda occidental a Ucrania, en declaraciones que han alimentado discusiones sobre alianzas y sanciones.
España anunció la repatriación de alrededor de 8.000 españoles desde Oriente Próximo, en lo que calificó como la mayor evacuación de su historia, utilizando tres vuelos del Ejército y corredores terrestres hacia países seguros; el Ministerio de Asuntos Exteriores gestionó también prioridad en vuelos comerciales cuando el espacio aéreo se abra. Israel, por su parte, incrementó el despliegue en la frontera con Líbano, reforzando unidades y movilizando reservistas para sostener la continuidad operacional.
Perspectivas y riesgos a corto plazo
La conflagración sigue con múltiples frentes: interceptaciones masivas, ataques selectivos y un elevado coste humano y logístico. Las agencias humanitarias alertan de que la seguridad de los equipos de emergencia y la continuidad de la asistencia están en riesgo. En este contexto, la combinación de operaciones militares, reivindicaciones contradictorias y esfuerzos de evacuación convierte a la región en un punto crítico que requiere seguimiento constante por parte de la comunidad internacional.
