El president Salvador Illa anunciará su vuelta escalonada al trabajo tras una infección ósea tratada en el Hospital Vall d’Hebron; mantiene antibiótico intravenoso y rehabilitación domiciliaria

El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha comunicado que se reincorporará el próximo lunes de manera progresiva a sus responsabilidades institucionales después de haber superado la fase aguda de una osteomielitis púbica. El propio Illa compartió la noticia en la red social X, donde expresó su disposición y agradecimiento al equipo médico que le atendió.
El episodio que motivó la baja comenzó con dolor lumbar y una pérdida de fuerza en las extremidades inferiores; por ello fue ingresado en el Hospital Vall d’Hebron desde el 17 de enero y permaneció allí hasta el 30 de enero.
A pesar de las complicaciones iniciales, los médicos señalan una evolución favorable y han autorizado un regreso gradual a la actividad pública.
Estado clínico y seguimiento médico
Según el comunicado oficial de la Presidencia, Illa ha recuperado totalmente la movilidad, aunque debe proseguir con un régimen de antibióticos que en esta patología suele durar aproximadamente ocho semanas. Hasta la fecha lleva completadas cuatro semanas de tratamiento, la mayoría por vía endovenosa dentro del programa de hospitalización domiciliaria.
La infección, identificada como una osteomielitis púbica causada por una bacteria poco frecuente, obligó a su equipo a vigilar de cerca el riesgo de complicaciones sistémicas. Los profesionales recuerdan que sin un diagnóstico y tratamiento precoces una infección de este tipo podría evolucionar a sepsis, pero en este caso la intervención fue temprana y la respuesta clínica ha sido positiva.
Vuelta al trabajo y agenda institucional
La reincorporación se hará de forma escalonada: Illa comparecerá el lunes por la mañana con una declaración institucional desde la Galería Gótica del Palau de la Generalitat y luego continuará con actos programados, combinando presencia física y seguimientos médicos. El equipo presidencial ha informado que dicha vuelta se integrará con las sesiones de rehabilitación diarias necesarias para consolidar la recuperación.
Durante el periodo de convalecencia, el president ha permanecido al tanto de asuntos de gobierno: la portavoz del Govern declaró que Illa ha estado «perfectamente informado» sobre temas relevantes, entre ellos la gestión del transporte ferroviario en Cataluña. Esto se ha logrado gracias a reuniones virtuales y a la coordinación con su equipo más cercano mientras recibía atención domiciliaria.
Protocolo terapéutico y cuidados
El tratamiento habitual para una osteomielitis comprende una combinación de antibióticos dirigidos y medidas de soporte como la fisioterapia. En el caso de Illa, el personal sanitario ha recomendado mantener la terapia antibiótica intravenosa y controlar la evolución mediante consultas periódicas. La rehabilitación se centra en recuperar fuerza y resistencia en las piernas tras el episodio de debilidad muscular.
Impacto político y comunicación pública
La ausencia temporal del president planteó retos logísticos para el Govern, que tuvo que mantener la operativa diaria con su equipo al frente. La gestión de asuntos urgentes se ha realizado con protocolos internos y con la presencia de la consellera portavoz en las ruedas de prensa. La vuelta escalonada de Illa busca equilibrar la necesidad de liderar presencialmente y el respeto a las indicaciones médicas.
En sus mensajes públicos, Illa ha querido subrayar su reconocimiento al Hospital Vall d’Hebron por la atención recibida, destacando la profesionalidad y la calidad humana del personal. Esta alusión ha enfatizado, asimismo, la importancia de una sanidad pública sólida y accesible como elemento colectivo de bienestar.
Riesgos y previsiones
Los especialistas recuerdan que, pese a la mejoría, debe mantenerse la vigilancia; la naturaleza infecciosa de la osteomielitis requiere completar el ciclo antibiótico y evaluar la respuesta clínica para evitar recaídas. Por eso la reincorporación es progresiva y sujeta a nuevas valoraciones médicas en función de la evolución.
La combinación de seguimiento hospitalario domiciliario y la autorización de los médicos permiten retomar la agenda pública con cautela y determinación.
