Pedro Sánchez apela a movilizar al electorado socialista en Castilla y León para cerrar la etapa de gobiernos compartidos con Vox y reafirma logros económicos del Ejecutivo

En un acto de precampaña celebrado en Ponferrada, Pedro Sánchez instó a los votantes a convertir a Castilla y León en el «punto y final» de los gobiernos autonómicos sostenidos por PP y Vox. Acompañado por el candidato del PSOE para la Junta, Carlos Martínez, el presidente del Gobierno centró su intervención en la necesidad de consolidar gobiernos socialistas que, a su juicio, ofrecen mayor protección frente a las políticas de la ultraderecha.
El líder socialista vinculó su mensaje con datos económicos y medidas recientes del Ejecutivo central, subrayando un crecimiento estable y avances sociales. En su discurso apeló a la responsabilidad colectiva y demandó el apoyo municipal y autonómico para mantener la agenda progresista desde instituciones clave.
Reivindicación de resultados y agenda social
Sánchez puso en primer plano el balance del Gobierno: un ritmo de crecimiento que, según él, sitúa a España en una posición favorable y una tasa de ocupación que marca la recuperación. En ese marco destacó la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), diseñada para favorecer especialmente a jóvenes y trabajadoras, y urgió a la patronal a negociar con sindicatos para que los salarios aumenten por encima del coste de la vida y recuperen poder adquisitivo.
Además, Sánchez recordó el anuncio de un paquete de inversiones bajo la etiqueta España crece, un fondo que, en sus palabras, movilizará recursos significativos para impulsar proyectos productivos. El presidente utilizó estos elementos para contraponer su gestión frente a la narrativa crítica de la oposición y para ofrecer una imagen de fortaleza económica.
Castilla y León como laboratorio político
El mitin en Ponferrada sirvió para definir a Castilla y León como un territorio simbólico: la comunidad que en marcó el inicio de gobiernos autonómicos de coalición entre PP y Vox. Sánchez invitó a los asistentes a imaginar futuros riesgos, como incendios forestales, y a preguntarse si prefieren la misma fórmula de gestión o un cambio liderado por Carlos Martínez. Con esta dramaturgia buscó polarizar la elección entre continuidad y cambio.
La pregunta sobre gestión y prevención
El presidente aludió a la gestión de sucesos como los incendios veraniegos para ilustrar la diferencia de prioridades entre su proyecto y el de la derecha. Reclamó más inversión pública y coordinación institucional para prevenir catástrofes y proteger territorios rurales y forestales, planteamiento que vinculó con la necesidad de líderes socialistas en la Junta y en los municipios.
Tensión con la oposición y agenda política
La intervención de Sánchez también sirvió para arremeter contra el PP y Vox. Reprochó al PP una narrativa alarmista que, según él, lleva años anunciando el hundimiento del país, y señaló a Vox como un actor que normaliza discursos que, en su opinión, dañan derechos y reconocimientos sociales. Denunció además prácticas digitales nocivas y anunció la intención del Ejecutivo de investigar el uso de la inteligencia artificial para crear y difundir contenidos sexuales manipulados, en especial cuando afectan a mujeres y menores.
Claves de la campaña y demandas de estabilidad
Frente a la demanda del PP de acuerdos estables con Vox para garantizar gobiernos largos, Sánchez subrayó la importancia de una mayoría clara que permita implementar políticas sin depender de socios que, a su juicio, erosionan derechos. Para el PSOE, la recuperación económica, la protección social y la regulación tecnológica son ejes que requieren mayorías que respalden su continuidad.
El mensaje final del presidente fue una llamada a la movilización: consolidar presidencias autonómicas y alcaldías socialistas para asegurar que las medidas adoptadas a nivel central se traduzcan en políticas locales y regionales. En su argumentario, la suma de victorias territoriales es imprescindible para «seguir hasta 2027 y más allá» con una perspectiva progresista.
