La escalada de asesinatos por violencia machista en 2026, con denuncias previas en muchos casos y episodios de violencia vicaria, ha llevado al Gobierno a usar el término 'terrorismo machista'

No vas a creer lo que pasó: en 2026 se registra una mujer asesinada cada cinco días en España, según datos oficiales que han encendido la alarma pública y política. El Ejecutivo califica parte de esta violencia como terrorismo machista, subrayando la intención y la sistematicidad de ciertos ataques contra mujeres y, en ocasiones, contra sus hijos e hijas.
Los registros muestran patrones preocupantes. En seis de cada diez homicidios había denuncias previas por maltrato. Además, en las últimas semanas se han sucedido casos de violencia vicaria con menores asesinados por sus progenitores. Estos hechos han alimentado la demanda social de respuestas más contundentes y medidas preventivas eficaces.
Qué entiende el Gobierno por «terrorismo machista» y qué medidas propone
Las autoridades usan el término para señalar que algunos crímenes obedecen a lógicas de control dirigidas contra las mujeres como colectivo. Alegan que, cuando el agresor busca intimidar a todo un grupo o emplea a los hijos como instrumento, el delito adquiere una dimensión social que requiere un tratamiento diferenciado.
En respuesta, el Ejecutivo ha defendido reforzar el teléfono 016, mejorar la coordinación entre fuerzas de seguridad y servicios sociales, y revisar protocolos judiciales. El objetivo es evitar que órdenes de alejamiento y denuncias previas no se traduzcan en protección efectiva.
Denuncias previas: por qué falló la protección
Que el 60% de los asesinatos tuviera denuncias previas obliga a cuestionar los mecanismos de protección. Expertos apuntan a fallos en la evaluación del riesgo, en la aplicación de medidas cautelares y en el seguimiento continuo de las víctimas.
Evaluación del riesgo y coordinación interinstitucional
La valoración de riesgo debe actualizarse y basarse en indicios objetivos y experiencia acumulada. Es clave que Policía Nacional, Guardia Civil, cuerpos locales, servicios sociales y jueces actúen de forma coordinada para que una denuncia active una red de protección real.
Propuestas urgentes sobre la mesa
Entre las medidas que se discuten figuran aumentar recursos para atención a víctimas, implantar sistemas tecnológicos de seguimiento de órdenes de alejamiento y activar protocolos de intervención inmediata tras denuncias de alto riesgo. La meta es cerrar la brecha entre la denuncia y la protección efectiva.
Violencia vicaria: el daño que busca aterrorizar a la comunidad
Los casos de violencia vicaria, en los que menores son asesinados para causar daño a la madre, generan una conmoción añadida. Estas conductas no solo destruyen familias; pretenden sembrar miedo en la comunidad y minar la confianza en los mecanismos de protección.
Organizaciones y especialistas insisten en combinar prevención, educación y sanción. No basta con castigar; es necesario transformar normas culturales y estereotipos que sustentan la violencia. También reclaman apoyo psicosocial sostenido para víctimas y familiares afectadas.
Hacia una estrategia integral y lo que sigue
La etiqueta de terrorismo machista refleja la gravedad de crímenes que exigen respuesta multidimensional. La estadística de 2026 —una mujer cada cinco días, denuncias previas en el 60% de los casos y episodios de violencia vicaria— exige acciones concretas en lo judicial, policial, social y educativo.
Los registros muestran patrones preocupantes. En seis de cada diez homicidios había denuncias previas por maltrato. Además, en las últimas semanas se han sucedido casos de violencia vicaria con menores asesinados por sus progenitores. Estos hechos han alimentado la demanda social de respuestas más contundentes y medidas preventivas eficaces.0
