×

Nuevos papeles sobre el 23-F muestran instrucciones y operaciones preparadas

La publicación de varios manuscritos arroja luz sobre cómo se prepararon distintas operaciones militares antes y después del 23-F, quiénes figuraban en los planes y qué errores estratégicos cometieron los golpistas

La reciente divulgación de varios documentos desclasificados relativos al intento de golpe conocido como 23-F aporta detalles sobre la organización, las prioridades y las deficiencias de los conspiradores. Entre los papeles aparecen un panfleto identificable como “¡¡¡Militares españoles!!!” y un escrito fechado en noviembre de 1980 bautizado como “Panorámica de operaciones en marcha”.

Estos manuscritos, localizados según las actas en el domicilio del teniente coronel José Crespo Cuspinera, describen tanto la logística como las intenciones políticas de distintos grupos militares y civiles.

Los textos combinan instrucciones prácticas, análisis de escenarios y advertencias sobre riesgos.

Junto a ellos se encuentran referencias a detenciones posteriores —como las de José Crespo Cuspinera, su hermano el coronel Jesús Crespo Cuspinera y el coronel de Artillería Luis Muñoz Guitérrez— y a operaciones previas que alimentaron la conspiración, como la llamada operación Galaxia.

Instrucciones operativas y medidas de seguridad

El panfleto “¡¡¡Militares españoles!!!” no solo critica errores tácticos —por ejemplo, dejar “al Borbón libre y tratar con él como si fuese un caballero”—, sino que plantea una serie de normas para futuras acciones: reactivar redes de confianza, intercambiar información y prepararse para la próxima oportunidad. El texto incluye consejos concretos de seguridad: establecer centros de recepción de información protegidos, comunicarse desde cabinas telefónicas, usar sobrenombres y contraseñas, y emplear métodos para evitar grabaciones y la detección por parte de servicios oficiales.

Inteligencia paralela y sigilo

Una pauta repetida es la existencia de un sistema de inteligencia paralelo al oficial: los autores recomiendan prestar atención a los servicios de información y crear redes propias dentro de unidades. Se plantea además la estrategia de “aparentar” lealtad a la Constitución y a la Corona en público, mientras se mantiene la preparación clandestina. Esta dualidad apunta a una planificación que combinaba discreción y técnicas de infiltración en puestos administrativos como camareros o mecanógrafos.

Varias operaciones y el protagonismo de distintas facciones

El documento fechado en noviembre de 1980, la “Panorámica de operaciones en marcha”, describe tres operaciones militares diferenciadas: la de los llamados tenientes generales, la de “los coroneles” y la de los expontáneos vinculados a la Guardia Civil. Paradójicamente, la opción menos sofisticada —la que reunió a seguidores del teniente coronel Antonio Tejero— fue la que finalmente se ejecutó el 23 de febrero de 1981.

Riesgos y consecuencias temidas

El autor del manuscrito advertía que la ejecución del golpe podría derivar en fracturas internas en las Fuerzas Armadas y en represalias que generarían un riesgo de enfrentamiento civil. También describía la posibilidad de que un golpe mal ejecutado o con éxito parcial provocara depuraciones y venganzas dentro del ejército. Esa evaluación refleja que, aunque algunos grupos confiaban en la adhesión tácita o activa de otras unidades, había temor por el futuro político y la cohesión institucional.

Vínculos políticos y escenarios previstos

Entre los nombres que aparecen en rumores y análisis figura el del entonces líder de Alianza Popular, Manuel Fraga, que es situado por el autor en dos de las tres operaciones. Las estrategias enumeradas contemplaban desde un pronunciamiento institucional hasta acciones que buscaban forzar un deterioro lento de la situación política para justificar intervenciones. En los distintos escenarios se dibujan etapas posteriores: control de recursos jurídicos, culturales y sociales y la idea de reemplazar o condicionar el funcionamiento de los partidos mayoritarios.

El escritor del material estimaba que un golpe con un carácter más “institucional” podría contar con dimisiones rápidas de figuras como Adolfo Suárez y una operación que preservara la Corona en marcos formales, mientras que las alternativas más improvisadas dependían de acciones sorpresivas y apoyos civiles de grupos como Fuerza Nueva.

En conjunto, los papeles desclasificados reconstruyen un mapa de conspiraciones superpuestas, redes de confianza, procedimientos de comunicación y errores tácticos. Además muestran cómo operaban distintos núcleos —desde mandos altos hasta pequeños comandos— y cuáles eran sus objetivos: controlar instituciones, neutralizar adversarios y asegurar la continuidad de determinados poderes. Estos documentos amplían la comprensión histórica del 23-F y confirman que la asonada fue un proceso más complejo y fragmentado de lo que la imagen mediática de aquel día dejó entrever.


Contacto:
Giulia Lifestyle

Cubrió tendencias de estilo de vida cuando todavía se les llamaba modas pasajeras. Distingue las tendencias duraderas de las burbujas momentáneas. Escribe sobre estilos de vida con la experiencia de quien los ha vivido y la distancia crítica de quien los analiza.