El sumario del 'caso Koldo' acumula declaraciones que explican por qué el juez ordenó prisión provisional para José Luis Ábalos y su exasesor; testimonios de expareja y trabajadoras públicas refuerzan la investigación

El Tribunal Supremo se ha convertido en el epicentro de una investigación que ha prolongado su atención pública durante más de año y medio. Las diligencias del denominado caso Koldo han colocado ante el magistrado Leopoldo Puente a exministros, asesores, empresarios y testigos que hasta entonces eran prácticamente desconocidos para la prensa.
Los vídeos de las declaraciones en fase de instrucción, a los que ha tenido acceso este medio, permiten reconstruir escenas y argumentos que previsiblemente reaparecerán en la vista oral contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
Los testimonios trazan un mapa de relaciones personales, contratos públicos y posibles irregularidades.
El ingreso en prisión y las explicaciones de los investigados
El 27 de noviembre, Ábalos se dirigió al magistrado para evitar que se acordara su prisión provisional: «He tenido la oportunidad de irme pero estoy aquí», afirmó, y defendió su arraigo y su inocencia. Sin embargo, el juez resolvió su entrada en la prisión de Soto del Real a la espera de la celebración del juicio. En su alegato, el exdirigente socialista sostenía que, pese a lo improbable que resultara su defensa, su voluntad de demostrar su inocencia le mantenía en el país.
Ese mismo día, el magistrado también ordenó el ingreso en prisión de Koldo García. Su intervención fue breve y apeló al derecho a aprender y corregir errores: «Le pido que entienda un poco que todos tenemos derecho a aprender día a día», dijo con voz débil, y aseguró que no pensaba «irse a ninguna parte». Minutos después, Puente concluyó que existía riesgo de fuga y adoptó la medida para ambos.
Testimonios que conectan vivienda, contratos y favores
Entre las declaraciones que más interés han suscitado figura la de la expareja de Ábalos, Jésica Rodríguez, quien mantuvo una relación con el exministro entre octubre de 2018 y noviembre de 2019. Rodríguez explicó ante el juez que vivió durante tres años en un piso de lujo en Torre Madrid, inmueble que la investigación atribuye a la financiación por parte de la trama vinculada a Aldama a cambio de influencia para obtener contratos públicos.
Promesa de divorcio y elección de la vivienda
Rodríguez relató que Ábalos le hubiera prometido que se divorciaría pero que, ante la proximidad de las elecciones de noviembre de 2019, decidió no hacerlo para evitar un escándalo. Ante preguntas del magistrado sobre la elección y el pago de la vivienda, ella admitió haber seleccionado el piso por su cercanía a Ferraz y a su universidad y reconoció no saber con certeza quién abonaba las rentas.
Además, durante su declaración admitió haber estado contratada en las empresas públicas Ineco y Tragsatec sin haber desempeñado funciones efectivas, dato que la instrucción examina al detalle.
Empleo por intermediación y dudas sobre currículums
Otro testimonio relevante fue el de Claudia Montes, Miss Asturias 2017, que explicó cómo un contacto en un acto en Gijón le permitió comunicarse con Ábalos por Instagram para exponer su situación laboral. Según contó, esa comunicación derivó en un puesto en Logirail, filial pública de Renfe, gestionado a través de la figura de Koldo.
Incongruencias en la documentación
Montes relató que su incorporación al puesto generó sospechas cuando un directivo alabó un currículum que ella no reconocía. Explicó al magistrado que, al ser despedida mientras estaba de baja por acoso, reclamó a Koldo copia del currículo entregado porque no coincidía con su formación real. Ante la hipótesis planteada por el juez —que el currículum pudo ser elaborado por terceros y contenía datos falseados— la testigo respondió afirmativamente, indicando que ella solo envió una fotografía y no un CV completo.
Estos relatos, junto a otras declaraciones que siguen bajo secreto de sumario, conforman el núcleo probatorio que el Tribunal Supremo deberá valorar. Las piezas del rompecabezas —viviendas, contratos públicos, intermediaciones y promesas personales— aparecen entrelazadas en las diligencias que anticipan un juicio de gran repercusión.
Qué está en juego y siguientes pasos
La audiencia preliminar celebrada el 12 de febrero marcó la primera reaparición pública de Ábalos y Koldo desde su ingreso en prisión, cuando acudieron acompañados por Víctor de Aldama. A día de hoy no hay fecha fijada para la vista oral, pero las grabaciones y las declaraciones en instrucción ofrecen una guía de los temas que emergerán en sala: la posible financiación de viviendas, la intermediación en contrataciones públicas y la veracidad de la documentación aportada por los contratados.
El desarrollo del proceso ante el Supremo seguirá concentrando atención mediática y judicial; la investigación tratará de confirmar si las relaciones personales y profesionales que se han descrito en las declaraciones constituyen delitos o si, por el contrario, las acusaciones carecen de sustento probatorio. Mientras tanto, los testimonios ya conocidos forman el mapa sobre el que se fundamentará la argumentación en el juicio.
