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Viajes, sobres y testigos: qué dijo Joseba García en el juicio del caso mascarillas

Un viaje presentado como personal, sobres con 10.000 dólares y testimonios que difieren: las piezas dominicanas del procedimiento sobre el exasesor Koldo García y el exministro Ábalos

Viajes, sobres y testigos: qué dijo Joseba García en el juicio del caso mascarillas

El juicio del conocido caso mascarillas en el Tribunal Supremo ha incorporado al debate versiones que mezclan relaciones personales y movimientos de efectivo. Según declaró Joseba García Izaguirre, su llegada a República Dominicana se produjo el 31 de octubre de 2026 con un propósito personal: conocer a quien hoy es su pareja.

Esa explicación coexiste, sin embargo, con el relato de entregas de dinero en sobre que la instrucción considera relevantes para la causa.

En la instrucción y ante los magistrados han comparecido además empleados y empresarios vinculados a Pronolab y a Víctor de Aldama, que relatan cómo se hacían pagos en efectivo y quiénes intervenían.

La Fiscalía sostiene un reparto periódico de efectivo a favor de implicados, mientras que los investigados y algunos testigos matizan lugares, fechas y funciones. En las declaraciones han surgido también menciones a operaciones en España y movimientos de fondos que la investigación ubica desde octubre de 2019 hasta julio de 2026.

Los viajes y las diferencias sobre el destino

El propio Joseba García afirmó que su viaje inicial fue breve: estaba programado del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2026 y, según dijo, no tenía previsto desplazarse al extremo opuesto de la isla. No obstante, la versión de una empleada de Pronolab, Aránzazu Granell, aporta matices: declaró que se encontró con Joseba en Punta Cana para entregarle un sobre con dinero, y deslizó que probablemente Joseba había aterrizado en Santo Domingo por una indicación equivocada. Las divergencias sobre trayectos y localizaciones subrayan la complejidad para reconstruir la cronología precisa de los encuentros.

La entrega de sobres y el papel de Pronolab

Aránzazu Granell explicó ante el tribunal que su función era gestionar efectivo recaudado por las clínicas vinculadas a la mercantil: retirar fondos en banco y custodiar billetes en distintas divisas. Según su relato, entregó en dos ocasiones sobres de 10.000 dólares a Joseba; los encuentros fueron breves y en espacios abiertos, y en uno de ellos tuvieron lugar cerca de un recinto bancario donde ella solía ingresar las sumas. Granell insistió en que actuó por órdenes de sus superiores y que desconocía si el receptor abría el sobre en el momento de la entrega.

Contexto empresarial y testimonios complementarios

Los testimonios incorporados al procedimiento recuerdan que Pronolab operaba clínicas para pruebas y que algunos socios del laboratorio estaban vinculados con Víctor de Aldama. Desde esa conexión se explica por qué, según la Fiscalía, en determinadas ocasiones los pagos en metálico se realizaron fuera de España. En paralelo, otras declaraciones incluidas en el mismo procedimiento señalan entregas de efectivo en sede política y aportaciones de terceros relacionadas con proyectos empresariales, lo que alimenta la tesis prosecutoria sobre una red de favores y pagos.

Acusaciones, defensas y puntos en disputa

En su escrito la Fiscalía recoge que, bajo el supuesto acuerdo delictivo, Aldama comenzó a entregar 10.000 euros mensuales desde octubre de 2019 hasta julio de 2026, con la finalidad de repartir esas cantidades entre Koldo García y el entonces ministro José Luis Ábalos. Parte de esos abonos, sostiene la acusación, se hicieron en Madrid y otras veces en República Dominicana por los intereses comerciales del empresario. Ante este relato, Joseba negó ser testaferro y rebatió el análisis patrimonial de la UCO, que le atribuye un incremento de efectivo de 224.000 euros.

Contradicciones relevantes en el proceso

La causa muestra contradicciones puntuales: ¿fue aquel viaje estrictamente personal o actuó como intermediario? Joseba aseguró que el desplazamiento fue privado y que, cuando recibió los sobres, Aldama le financió el vuelo y le dio 300 dólares para gastos. Por su parte, testigos como Granell detallan las entregas pero también describen encuentros efímeros y procedimientos internos para la gestión del efectivo. Esas diferencias de matiz —sobre intenciones, ubicaciones y destinatarios finales— serán parte central de la valoración judicial.

Qué deja el proceso y su relevancia

Las piezas aportadas en sede del Tribunal Supremo conectan viajes, cobros en efectivo y órdenes empresariales que la Fiscalía interpreta como probables dádivas. Al mismo tiempo, las defensas han planteado explicaciones alternativas sobre la naturaleza personal de los desplazamientos y la ausencia de incremento patrimonial ilícito. Mientras el juicio avanza, las declaraciones recopiladas sobre Pronolab, Aldama, Koldo García y Ábalos permanecerán en el centro del examen probatorio, y las discrepancias entre testigos seguirán marcando la narrativa pública del proceso.


Contacto:
Dr.ssa Anna Vitale

Dietista y periodista. Alimentacion basada en evidencia cientifica.