médicos de toda España marchan a Madrid para exigir un estatuto propio, rechazan el acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y varios sindicatos y anuncian huelgas en varias fechas clave.

Profesionales médicos de todo el país han organizado una movilización en Madrid para expresar su rechazo al reciente borrador del Estatuto Marco, alcanzado entre el Ministerio de Sanidad y determinados sindicatos. La marcha, convocada para el sábado 14 de febrero, partirá desde el Congreso de los Diputados y concluirá frente al Ministerio de Sanidad, donde se leerá un manifiesto con las demandas del colectivo.
Los convocantes sostienen que el texto acordado el 26 de enero no reconoce las particularidades de la profesión y reclaman la negociación de un capítulo propio que contemple de manera integral las condiciones de trabajo de médicos y facultativos.
El movimiento es impulsado por un Comité de Huelga integrado por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), Sindicato Médico de Euskadi (SME) y Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
Estas organizaciones han convocado además una semana de huelga que arrancará el 16 de febrero y se repetirá en varias semanas programadas hasta junio, como parte de una estrategia escalonada para presionar por cambios sustanciales.
Por qué los médicos piden un estatuto propio
Los sindicatos que forman el Comité denuncian que el acuerdo impulsado en el ámbito de negociación no ha permitido una verdadera negociación de las reivindicaciones médicas. Según sus portavoces, el único sindicato profesional presente en la mesa (CESM) quedó en una posición minoritaria cuando se aprobó el preacuerdo del 26 de enero, lo que, a su juicio, dejó fuera demandas esenciales como la regulación de la jornada, la protección retributiva y medidas para evitar la pérdida de talento en el Sistema Nacional de Salud. Además, consideran que el capítulo referido a las guardias es insuficiente y no responde a la realidad de la práctica clínica diaria.
Las respuestas del ministerio y la tensión política
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha reiterado su oposición a un texto exclusivo para médicos por considerar que podría romper la cohesión del sistema y generar desigualdades entre categorías profesionales. En una carta dirigida al Comité de Huelga, la titular instó a los sindicatos a recurrir a iniciativas parlamentarias o a negociar con las comunidades autónomas las condiciones específicas de sus plantillas. Al mismo tiempo, advirtió sobre el impacto de una huelga en la atención a pacientes y en el funcionamiento del sistema sanitario. Frente a esto, los sindicatos sostienen que la huelga es la «última opción» tras numerosas reuniones y gestiones infructuosas con el Ministerio y con grupos parlamentarios.
Impacto en la atención y argumento sindical
Los promotores de la movilización argumentan que los problemas acumulados —listas de espera crecientes, jornadas de más de 24 horas, pérdida de poder adquisitivo y dificultades para conciliar— están provocando la salida de profesionales del sistema público. En redes sociales los mensajes han sido contundentes: carteles y publicaciones instan a la ciudadanía a apoyar la causa con lemas como «fin al maltrato médico» o «yo apoyo a mi médico». Los sindicatos subrayan que, además de Sanidad, otras carteras y las consejerías autonómicas deben asumir responsabilidades para asegurar la sostenibilidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud.
Calendario de movilizaciones y próximos pasos
La acción del 14 de febrero marca el inicio visible de un plan de protestas que incluye una semana de huelga nacional del 16 al 20 de febrero, y otras convocatorias programadas entre el 27 y el 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Algunas comunidades ya han anunciado concentraciones durante la semana de la huelga en Aragón, Baleares, Canarias, Comunidad Valenciana, Murcia, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Galicia. Los sindicatos esperan que la presión pública y las movilizaciones obliguen al Ministerio a reabrir negociaciones para lograr un estatuto médico que incorpore sus demandas.
Posibilidades de diálogo
Aunque la atmósfera es de confrontación, varias organizaciones insisten en mantener la mano tendida al diálogo y afirman que están dispuestas a volver a negociar si el Ministerio cambia su postura. Mientras tanto, la convocatoria de huelga y la utilización de plataformas como X para difundir información y guías prácticas —por ejemplo, derechos durante la huelga— muestran que el sector se prepara para una movilización sostenida hasta que se alcance un acuerdo que recoja las especificidades del trabajo médico.
