Aprende qué especias ayudan a disminuir los gases, por qué funcionan y cómo 'despertarlas' en la cocina para sacarles máximo partido

Los problemas de gases y la sensación de hinchazón abdominal son habituales en muchas personas y, aunque por lo general no implican gravedad, afectan la calidad de vida. Existen alternativas naturales que pueden integrarse con facilidad en la dieta diaria: las especias carminativas.
Estas plantas y semillas no solo aportan aroma y sabor; también influyen en la dinámica del sistema digestivo gracias a compuestos activos que actúan sobre los músculos intestinales y la flora.
Además de su uso culinario, las especias carminativas ofrecen beneficios fisiológicos medibles.
Al introducir ingredientes como jengibre, hinojo o cardamomo en las recetas cotidianas se puede reducir la fermentación excesiva en el colon y mejorar la producción de enzimas digestivas y bilis. A continuación se explican sus mecanismos de acción y se dan claves prácticas para activarlas antes de incorporarlas a un plato.
Por qué algunas especias reducen los gases
Las especias carminativas ejercen efectos complementarios que ayudan a mitigar el malestar digestivo. En primer lugar, poseen compuestos con acción antiespasmódica, lo que significa que contribuyen a relajar la musculatura del tracto gastrointestinal y a prevenir contracciones dolorosas. En segundo lugar, favorecen la secreción de enzimas digestivas y de bile, elementos que aceleran la descomposición de los alimentos evitando que permanezcan demasiadas horas fermentando en el intestino. Finalmente, muchas de estas especias modulan la actividad bacteriana intestinal, reduciendo la fermentación excesiva que origina gases y flatulencias.
Especias recomendadas y cómo incorporarlas
Entre las más conocidas por su capacidad carminativa figuran el jengibre, el hinojo, el cardamomo, el laurel, el romero y la manzanilla en infusión. Cada una tiene usos culinarios naturales: el jengibre rallado añade calidez a sopas y salteados; el hinojo se integra bien con pescados y ensaladas; el cardamomo aporta notas aromáticas tanto en platos salados como en repostería; el laurel y el romero son habituales en guisos y caldos. La manzanilla, por su parte, es una vía tradicional para completar la digestión tras comidas copiosas.
Cómo usarlas en la cocina diaria
Una forma sencilla de aprovechar sus propiedades sin cambiar los hábitos es añadir estas especias en la cocción de legumbres, arroces, caldos y estofados. Usarlas como condimento en pequeñas cantidades aporta efecto preventivo: al mezclarse con el alimento durante la cocción, facilitan la digestión y reducen la probabilidad de fermentación intestinal. Además, acompañar una comida con una infusión de manzanilla o una mezcla de hierbas puede potenciar el beneficio digestivo.
Activar las especias: un gesto de cocina con doble efecto
Más allá de añadirlas directamente, existe una técnica simple que realza tanto su eficacia como su aroma: calentar las especias brevemente antes de incorporarlas al plato. Al aplicar calor se liberan los aceites esenciales responsables de su fragancia y acción terapéutica. Este proceso no solo intensifica el perfil sensorial de la receta, sino que también facilita la liberación de compuestos que favorecen la digestión.
Cómo ‘despertar’ las especias sin quemarlas
Para activar las especias enteras se recomienda usar una sartén amplia y calentar a fuego medio-alto durante uno o dos minutos moviéndolas constantemente hasta que desprendan aroma; si están molidas, bastan 15–20 segundos. La vigilancia es clave: el objetivo es que suelten sus aceites esenciales sin llegar a carbonizarse. Tras este paso se pueden triturar en un mortero o molinillo y añadir al plato o infusionar para beber.
Incorporar estos pequeños gestos en la rutina culinaria —cocinar con jengibre o cardamomo, tostar en seco una mezcla de semillas o terminar con una taza de manzanilla— puede marcar la diferencia en el confort digestivo. Complementar estas medidas con una alimentación equilibrada, buena hidratación y actividad física ayuda a mantener un tránsito intestinal saludable y reduce episodios recurrentes de hinchazón.
