Sanidad convoca una reunión con el Comité de Huelga y propone la mediación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes para avanzar en las discrepancias sobre jornada, representación y jubilación

El Ministerio de Sanidad ha convocado al Comité de Huelga este miércoles a las 15:00 horas con el objetivo de retomar un proceso de diálogo que quedó en pausa antes de Semana Santa. Para intentar romper el estancamiento el departamento ha propuesto la intervención de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), presentada por la administración como un actor que podría facilitar el entendimiento entre las partes.
La oferta de mediación responde, además, al mandato planteado en el último Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), donde varias comunidades reclamaron abrir vías alternativas para desbloquear la negociación.
En el contexto de estas conversaciones, las organizaciones médicas mantienen en vigor una convocatoria de paros mensuales hasta junio, impulsada como protesta contra el Estatuto Marco pactado con CCOO, SATSE, UGT y CSIF y para reclamar un texto específico para el colectivo médico y facultativo.
El gobierno y los sindicatos ya celebraron un primer encuentro el 26 de marzo, en el que se acordó mantener abierto el canal y compartir documentos, pero sin lograr acercar posiciones suficientes como para desactivar las movilizaciones. La ministra Mónica García expresó tras aquella cita su deseo de que los sindicatos desconvocaran la huelga, petición que el Comité de Huelga no aceptó al considerar que las diferencias siguen siendo significativas.
Puntos de fricción fundamentales
Las discrepancias que impiden un acuerdo son concretas y afectan a cuestiones laborales y de reconocimiento profesional. El Comité de Huelga reclama una jornada máxima obligatoria de 35 horas semanales, equiparable a la del resto de profesionales sanitarios; la Administración, sin embargo, plantea un tope de 45 horas en cómputo cuatrimestral exclusivo para médicos y facultativos. En paralelo, la discusión sobre la clasificación profesional gira en torno a que las profesiones con mayor responsabilidad asistencial, conforme a la Ley Orgánica de las Profesiones Sanitarias (LOPS), queden encuadradas en un grupo diferenciado. El ministerio mantiene la estructura prevista en el Estatuto Marco, con menciones a la FSE y al nivel de responsabilidad clínica, pero sin ofertas concretas adicionales.
Jornada, cómputo y jubilación
Uno de los elementos más sensibles es cómo se contabilizan las horas realizadas fuera de la jornada ordinaria y su impacto en la jubilación. El Comité de Huelga exige que todas las horas extra obligatorias se computen de forma cuantitativa para el cálculo de la edad de jubilación; desde el Ministerio de Sanidad se remiten a la normativa de la Seguridad Social, que actualmente no contempla ese tipo de cómputo. Esta tensión jurídica y técnica implica que cualquier avance requerirá, además de acuerdo político, coordinación con la normativa laboral y de pensiones, lo que complica una solución rápida y unilateral.
Representación y negociación
Sobre la mesa de diálogo, los sindicatos exigen la creación de una mesa de negociación específica para el colectivo médico y facultativo, algo que consideran imprescindible para tratar sus demandas de forma directa. El Ministerio propone, en cambio, reforzar el Foro de la Profesión Médica (FPM) y habilitar mesas técnicas específicas de carácter no negociador. Esa diferencia no es solo de forma sino de fondo: los sindicatos buscan garantías de negociación vinculante, mientras que el gobierno apuesta por mecanismos consultivos y técnicos que permitan abordar cuestiones operativas sin abrir nuevas cláusulas negociadas del Estatuto.
La mediación propuesta y el escenario político
La oferta de que la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) participe como mediadora pretende introducir una figura que no sea ni el FPM ni los sindicatos del Ámbito de Negociación, opciones que los representantes médicos rechazaron previamente. El recurso a la POP también responde a presiones autonómicas expresadas en el CISNS, donde varias comunidades pidieron una salida alternativa para desbloquear la situación. A nivel político, la convocatoria expresa la intención del Ministerio de Sanidad de facilitar el diálogo, aunque reconoce que restan pasos complejos para transformar el intercambio de documentos y reuniones en acuerdos concretos.
¿Qué puede pasar ahora?
Si el Comité de Huelga acepta la reunión, será la segunda desde la reanudación formal del diálogo y servirá para medir la disposición real de las partes a ceder en puntos clave. El proceso continuará marcado por la tensión entre demandas de reconocimiento profesional, límites de jornada y el encaje jurídico de cambios que afectan a la jubilación. La intervención de la POP puede aportar perspectiva de usuarios y presión social, pero la resolución final exigirá equilibrio entre decisiones administrativas, negociaciones sindicales y respeto a la normativa vigente de la Seguridad Social.
