¿Lavar o no lavar el arroz? La experta Mariana Zapién revela los beneficios de este hábito y cómo afecta a la salud y al sabor del cereal.

El debate sobre si lavar el arroz antes de cocinarlo sigue vigente en muchas cocinas. Mariana Zapién, ingeniera de alimentos ha compartido su perspectiva sobre este tema, destacando los beneficios y consideraciones que todo cocinero debería conocer.
Según Zapién, lavar el arroz no solo ayuda a eliminar polvo y almidón sino que también puede reducir la presencia de metales pesados como el arsénico un elemento que puede acumularse en los granos debido a las condiciones de cultivo.
El arsénico en el arroz: un riesgo controlado
El arsénico está presente de forma natural en el suelo y el agua aunque su concentración puede aumentar por actividades humanas como la minería o el uso de ciertos pesticidas.
Zapién explica que, debido a las condiciones de cultivo, el grano puede absorber y acumular parte de este metal.
Sin embargo, la experta aclara que no hay motivo para alarmarse. La concentración media de arsénico en el arroz ronda las 93 partes por billón una cantidad que, según sus cálculos, exigiría consumir más de medio kilo de arroz diario durante más de cuatro años para llegar a provocar efectos adversos en la salud.
Cómo reducir el arsénico en el arroz
Zapién recomienda lavar el arroz entre tres y cinco veces para reducir la presencia de arsénico hasta en un 30%. Si este lavado se combina con una cocción en abundante agua la reducción puede situarse entre el 40% y el 45%.
Estudios recientes respaldan estas afirmaciones. Un trabajo publicado en la revista Foods en 2026, liderado por Di Zhao de la Nanjing Agricultural University (China), analiza cómo los métodos de preparación caseros afectan a la absorción del arsénico. Asimismo, una investigación de 2026 de la International Journal of Environmental Research and Public Health dirigida por Syfullah Shahriar de la University of Newcastle (Australia), respalda la eficacia de lavar el arroz y cocerlo en mucha agua para reducir la exposición a metales pesados.
Lavar o no lavar: una cuestión de preferencia
La decisión de lavar o no lavar el arroz también depende del resultado que se quiera conseguir en el plato. «Si quieres un arroz más suelto y limpio, sí, lávalo. Pero si prefieres que quede más pegajoso, no es necesario», explica Zapién, que insiste en que se trata de una cuestión de preferencia.
«No te va a pasar absolutamente nada», afirma la experta, subrayando que el arroz no es un alimento peligroso y puede formar parte de una dieta equilibrada. Su mensaje busca informar sin alimentar el miedo, destacando que el consumo de arroz, dentro de una alimentación variada, no supone ningún riesgo para la salud.
