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Creatina: Verdades y mentiras sobre este suplemento deportivo

La creatina es uno de los suplementos más investigados y seguros, pero rodeado de mitos. Expertos desmontan tres falsas creencias comunes sobre sus efectos

Creatina: Verdades y mentiras sobre este suplemento deportivo

La creatina es uno de los suplementos más estudiados y respaldados por la ciencia, pero también uno de los más rodeados de mitos. Desde su confusión con esteroides hasta su supuesto efecto en la caída del cabello, existen muchas ideas erróneas sobre este compuesto natural.

Expertos en nutrición deportiva han analizado estos mitos y revelan la verdad detrás de ellos.

Con más estudios publicados que cualquier otro suplemento, la creatina ha demostrado ser segura y efectiva para ganar masa muscular y mejorar el rendimiento deportivo.

Aprobada por la Agencia Mundial Antidopaje, su popularidad ha crecido en paralelo con su desprestigio injustificado. A continuación, desmontamos tres de los mitos más extendidos sobre este suplemento.

Mito 1: La creatina es un esteroide

Este es, sin duda, el mito más arraigado sobre la creatina. Dana White dietista y profesora de Ciencias de la Salud y del Ejercicio en la Universidad de Quinnipiac, afirma rotundamente: «La creatina no es un esteroide». La confusión surge, probablemente, por la coincidencia en el tiempo de su popularización con el auge de los esteroides en los años 80 y 90.

Desde un punto de vista químico, ambos son completamente diferentes. Los esteroides son fármacos que imitan hormonas como la testosterona, mientras que la creatina es un compuesto natural formado por aminoácidos. Se encuentra en alimentos como la carne roja, el pollo y los huevos. La razón para suplementarla es que resulta difícil consumir las cantidades necesarias solo a través de la dieta.

Para alcanzar la dosis diaria recomendada de cinco gramos, sería necesario consumir casi medio kilo de carne roja al día. En cambio, una pequeña cantidad de un suplemento de alta calidad puede proporcionar la misma dosis.

Mito 2: La creatina provoca caída del cabello

Este mito ha resurgido recientemente, especialmente en redes sociales, donde los influencers lo repiten sin fundamento. Dana White comenta que este mito se basa en datos erróneos de un estudio de 2009 realizado con jugadores de rugby. En este estudio, se observó un aumento de la hormona dihidrotestosterona (DHT), asociada a la calvicie masculina, pero no se midió realmente la caída del cabello.

Un ensayo más reciente, realizado en 2026 y publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition supervisó los efectos de la creatina durante 12 semanas. Los resultados no mostraron diferencias significativas en los niveles de DHT ni en el crecimiento capilar. Aunque se necesitan más estudios, las pruebas actuales no respaldan este mito.

Mito 3: El aumento de masa muscular se debe solo a retención de agua

Otro mito común es que la creatina no aumenta realmente la masa muscular, sino que solo llena los músculos de agua que se pierde al dejar de tomarla. Aunque es cierto que los músculos absorben más agua al comenzar a suplementar con creatina, este efecto es efímero y dura solo unas pocas semanas.

Los estudios han demostrado que la creatina, combinada con entrenamiento de resistencia, aumenta la masa magra y la fuerza más que el entrenamiento solo. Alexander Leritz dietista y nutricionista deportivo, explica que la creatina mejora el rendimiento durante ejercicios de alta intensidad, permitiendo realizar más repeticiones o usar cargas más pesadas.

En otras palabras, la creatina proporciona un impulso de rendimiento que permite entrenar a un nivel más alto, lo que a su vez puede llevar a mayores ganancias musculares. Aunque parte del aumento inicial puede deberse a retención de agua, el crecimiento muscular real es un efecto secundario del mejor rendimiento durante el entrenamiento.


Contacto:
Diego Morales

Diego Morales escribe igual de bien sobre la táctica de un derbi madrileño y una ruta gastronómica por Asturias. Periodismo deportivo con contexto y crónica de viaje con itinerario real.