La reforma judicial impulsada por Félix Bolaños enfrenta desafíos significativos debido a la necesidad de obtener el respaldo de Junts, lo que complica su progreso en el ámbito legislativo.

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El Congreso de los Diputados reanuda su actividad el 9 de enero, tras el receso navideño, pero enfrenta un obstáculo significativo: la dificultad del Gobierno para avanzar en sus iniciativas legislativas. En el centro de esta problemática se encuentran dos proyectos cruciales del ministro de Justicia, Félix Bolaños, que requieren el apoyo del partido de Carles Puigdemont.
A pesar de los intentos de Bolaños, las reformas relacionadas con el acceso a la carrera judicial y la instrucción de causas penales aún no cuentan con los apoyos necesarios. La posición de Junts ha complicado el panorama y, a su vez, ha frenado otras propuestas legislativas que también esperan su aprobación.
Proyectos de ley en el limbo
Inicialmente, se anticipaba que las reformas de Bolaños se tramitarían rápidamente, pero la realidad ha demostrado ser bien diferente. La reforma para facilitar el acceso a la carrera judicial y fiscal, que ha recibido críticas tanto de la judicatura como del Ministerio Público, se ha convertido en una de las iniciativas más problemáticas en la Comisión de Justicia.
Después de más de seis meses desde que el proyecto fue presentado, no hay señales de que Junts esté dispuesto a cambiar su postura. Los representantes de este partido han argumentado que la propuesta de reforma de Bolaños no es una verdadera regeneración democrática, sino una simple remodelación que favorece a los partidos tradicionales, generando desconfianza en el sistema judicial.
La situación de la instrucción penal
Además de la reforma de acceso a la carrera judicial, Bolaños también está promoviendo un cambio significativo en la instrucción de causas penales, buscando transferir esta responsabilidad a los fiscales. A finales de octubre, el Consejo de Ministros aprobó un anteproyecto de ley que busca modificar la Ley de Enjuiciamiento Criminal y el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.
Sin embargo, esta iniciativa no ha estado exenta de críticas. Desde las principales asociaciones fiscales han señalado que el anteproyecto no incluye medidas para destituir al fiscal general en caso de ser imputado, lo que consideran una falta de garantías para la independencia del sistema. Sostienen que el cambio propuesto es solo un maquillaje administrativo si no se asegura una autonomía real.
El impacto de las alianzas políticas
A pesar de la negativa de Junts, el 11 de noviembre, Bolaños presentó su anteproyecto en la Comisión de Justicia. Esto ocurrió justo después de que Junts anunciara su decisión de bloquear la legislatura, lo que ha dejado a Bolaños sin la mayoría necesaria para avanzar. Durante los últimos dos años, desde que Sánchez asumió la presidencia, el partido socialista ha estado en una constante negociación con Junts para lograr sus reformas.
Las concesiones realizadas a Junts y ERC durante la tramitación de la ley de amnistía son un claro ejemplo de los desafíos que enfrenta el Gobierno. La falta de implementación de esta ley ha llevado a Junts a distanciarse aún más del Gobierno, complicando cualquier posibilidad de consenso.
Propuestas olvidadas en la Comisión de Justicia
Además de los proyectos prioritarios de Bolaños, existe una serie de iniciativas legislativas que están en un estado de parálisis. Por ejemplo, la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para establecer un procedimiento judicial civil y proteger a los menores es solo una de las muchas propuestas que han quedado en el limbo. Asimismo, otros proyectos, como la despenalización de injurias a la Corona, también están estancados, lo que ha llevado a sus promotores a buscar alternativas.
El 10 de enero, la Comisión de Justicia tiene programada una reunión donde se discutirá un dictamen relacionado con la multirreincidencia, un proyecto que cuenta con el apoyo de otros partidos, lo que podría ofrecer un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre. Sin embargo, la situación general sigue siendo tensa, y el futuro de las reformas de justicia dependerá en gran medida del sí de Junts.




