los principales sindicatos exigen medidas urgentes para mitigar el impacto laboral del temporal y proteger a trabajadores estacionales y cadenas productivas afectadas

Titular: La tormenta que paralizó las campañas: cómo evitar que el temporal se convierta en crisis laboral en las comarcas agrícolas andaluzas
Sindicatos mayoritarios de Andalucía han lanzado un aviso urgente a la Junta: hace falta un paquete extraordinario de medidas laborales para que los daños provocados por el último temporal no terminen en despidos ni en familias sin ingresos.
Lo que ahora es paralización y pérdidas materiales podría convertirse en desempleo estructural si no se actúa con rapidez.
Qué se ha roto y dónde duele más
Los primeros recuentos sindicales y técnicos señalan daños en invernaderos, roturas en redes de riego y la paralización de campañas de recolección.
La afectación no se limita al campo: también han sufrido las centrales hortofrutícolas, las almazaras y las plantas de envasado, lo que corta cadenas enteras de suministro y procesado.
La perturbación se extiende a la logística y a la industria auxiliar. Si la actividad no se recupera pronto, la consecuencia más inmediata será la pérdida de jornadas y la no renovación de contratos temporales, con un efecto acumulativo que puede golpear durante meses.
Quiénes quedan más expuestos
Los más vulnerables son los trabajadores eventuales del campo y los fijos discontinuos de la agroindustria. Sus llamamientos y contratos se han suspendido de forma abrupta, y para muchas familias la interrupción equivale a perder el ingreso principal del año. En un territorio donde la estacionalidad marca la economía doméstica, cualquier parón prolongado se siente con fuerza.
Las propuestas sindicales: sostener rentas y reactivar la actividad
Los sindicatos plantean un paquete mixto y práctico. Entre las medidas reclamadas destacan:
– Facilitar el acceso temporal al subsidio agrario mediante criterios más flexibles.
– Evitar que las paradas forzosas consuman otras prestaciones, salvando así el colchón de protección social de los trabajadores.
– Permitir fórmulas de flexibilidad laboral para las empresas afectadas, de modo que puedan ajustar actividad sin despedir.
– Lanzar planes extraordinarios de empleo vinculados a las obras de reconstrucción en las zonas dañadas, para mantener ingresos y generar actividad local cuanto antes.
Lecciones aprovechables: lo que funcionó en la pandemia
Los sindicatos proponen reproducir herramientas que funcionaron durante la crisis sanitaria, como los ERTE y las exoneraciones de cotizaciones, siempre que el Gobierno central active los apoyos correspondientes. La Consejería de Empleo andaluza ya gestionó a gran escala expedientes y ayudas en su momento; esa experiencia puede servir para montar un dispositivo ágil, coordinado entre administraciones y agentes sociales.
Qué se juega el territorio
Detrás de cada invernadero volcado o canal de riego roto hay economías familiares, comercios locales y puestos de trabajo que dependen de la continuidad de las campañas. Mantener las rentas ahora y activar proyectos de reconstrucción no solo evita despidos: preserva la espina dorsal económica de muchas comarcas.
Actuar rápido y con imaginación
La pregunta que se plantea hoy es sencilla y urgente: ¿preferimos medidas temporales que sujeten a las familias y den tiempo a recuperar la actividad, o dejar que la paralización derive en despidos y cierre de negocios? La respuesta marcará si el temporal se vence en semanas o deja cicatrices durante años.
