Ocho miembros de un grupo atrapado por una avalancha en el pico Castle murieron y uno está desaparecido; seis personas fueron rescatadas en una operación afectada por la tormenta y la advertencia de aludes

Una fuerte avalancha en la región del pico Castle, en el área del Bosque Nacional de Tahoe, dejó un balance trágico: ocho esquiadores fueron encontrados sin vida y uno permanece desaparecido. El suceso afectó a un grupo compuesto por quince personas —once esquiadores y cuatro guías— durante una jornada marcada por condiciones meteorológicas severas.
La información pública sobre el caso se difundió tras las declaraciones de la sheriff del condado de Nevada, Shannan Moon, quien confirmó el hallazgo de los cuerpos y la continuidad de las labores de búsqueda.
La operación de rescate, que logró sacar con vida a seis personas, se enfrentó a condiciones extremas: ráfagas de viento intensas, nevadas copiosas y una advertencia de aludes vigente para la cordillera.
Las autoridades locales y equipos de socorro trabajaron en un terreno complejo mientras evaluaban riesgos adicionales derivados de la meteorología y el estado del terreno. Las cifras y el relato oficial han sido difundidos de forma escalonada conforme avanzó la respuesta de emergencia.
Qué sucedió en Castle Peak y quiénes estaban implicados
El incidente tuvo lugar en el pico Castle, un destino conocido por el terreno de esquí de travesía y la belleza del entorno en la Sierra Nevada. El grupo involucrado estaba formado por once esquiadores acompañados por cuatro guías; inicialmente se informó de dieciséis personas, pero luego se confirmó que eran quince. La avalancha cobró a varias personas bajo la nieve y provocó la rápida movilización de decenas de rescatistas y equipos especializados en búsqueda en nieve y rescate en montaña.
Composición del grupo y respuesta inicial
Entre los atrapados había tanto esquiadores con experiencia como operadores profesionales que guiaban la actividad. Tras la detención de la pista, equipos de emergencia realizaron maniobras de localización utilizando sondas y perros de búsqueda cuando las condiciones lo permitieron. En esta fase inicial, seis personas fueron rescatadas con vida, atendidas por servicios médicos y trasladadas para recibir evaluación y cuidados. Paralelamente, la búsqueda del resto se complicó por la persistencia del mal tiempo.
Condiciones meteorológicas y advertencias de aludes
Previo y durante el siniestro, la región tenía una advertencia de aludes activa, emitida para la Sierra Nevada desde la madrugada hasta el periodo siguiente indicado por los servicios meteorológicos. El Servicio Meteorológico Nacional reportó la posibilidad de acumulaciones significativas de nieve, incluso de hasta 2,4 metros en algunas áreas, cuando la tormenta finalice. Esas previsiones —junto con rachas de viento fuertes— incrementaron el peligro de nuevos desprendimientos y limitaron la capacidad de los equipos de rescate para actuar con rapidez y seguridad.
Impacto en las labores de rescate
Los equipos de socorro trabajaron a contrarreloj y bajo normas de seguridad estrictas: cada intento de búsqueda implicaba evaluar el riesgo de más avalanchas. El mal tiempo obligó a coordinar operaciones desde puntos seguros, a posponer accesos hasta que la visibilidad mejorara y a priorizar la salud de los rescatistas. La sheriff Shannan Moon subrayó que las duras condiciones meteorológicas fueron un factor determinante que ralentizó la localización del último desaparecido y condicionó el desarrollo de la misión de rescate.
Repercusiones y recomendaciones para quienes practican esquí de travesía
Este incidente resalta la peligrosidad inherente al esquí fuera de pista y la necesidad de respetar avisos oficiales. Expertos en montaña recuerdan la importancia de verificar el estado de la nieve, llevar equipamiento de seguridad como ARVA, pala y sonda, y acudir con guías acreditados cuando se exploran zonas de riesgo. Además, consultan los boletines de aludes y la previsión meteorológica antes de planificar salidas en la montaña.
Las autoridades locales mantuvieron canales de información para actualizar los detalles del operativo. Mientras la búsqueda continúa por el último desaparecido, la comunidad de montañismo y los residentes de la región han expresado su apoyo a las familias afectadas. La tragedia impulsa un llamado a reforzar medidas de prevención y a mejorar la difusión de advertencias en entornos montañosos donde las condiciones pueden cambiar con rapidez.
