Detención del príncipe Andrés el 19 feb 2026 en Sandringham por sospechas vinculadas a Jeffrey Epstein; el rey Carlos III expresa preocupación y la policía realiza registros en varias propiedades

El 19 feb 2026 la noticia de la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, se convirtió en el centro de atención internacional. La Policía del Valle del Támesis confirmó que un hombre de Norfolk en la sesentena fue arrestado «por sospechas de mala conducta en un cargo público«, y más tarde medios británicos identificaron al detenido como el ex príncipe Andrés.
Este suceso coincide con registros en domicilios de Berkshire y Norfolk, y reabre el expediente que relaciona al aristócrata con documentos y testimonios ligados al convicto Jeffrey Epstein.
La detención motivó reacciones oficiales y públicas: el rey Carlos III manifestó «preocupación» y subrayó que «la ley debe seguir su curso»; el primer ministro Keir Starmer recordó que «nadie está por encima de la ley» y pidió que toda información relevante sobre el caso Epstein salga a la luz.
Mientras tanto, la Policía mantiene al detenido en dependencias y advierte sobre la naturaleza activa de la investigación para evitar perjudicar el proceso legal.
Operativo policial y registros en las propiedades
La actuación tuvo lugar en la finca de Sandringham, donde agentes —incluidos vehículos camuflados y oficiales de paisano— acudieron y procedieron al arresto en la mañana del 19 feb 2026. La policía también lleva a cabo registros en la vivienda previamente habitada por Andrés en Royal Lodge, Windsor, así como en otros inmuebles en Berkshire, en busca de documentación relevante para la causa. Fuentes señalan que la acción responde a la evaluación de nuevos documentos difundidos y que podrían incluir comunicaciones sensibles vinculadas al entorno de Jeffrey Epstein.
Preservación de la investigación y control de la información
Las autoridades insisten en la necesidad de proteger la integridad del proceso: el mensaje oficial recomienda cautela para evitar desacato judicial y preservar la objetividad de las pesquisas. Tras la apertura formal de la investigación por la Policía del Valle del Támesis, los agentes han adoptado medidas para asegurar pruebas y verificar si se cometieron delitos en el ámbito público. La investigación también contempla el análisis de movimientos de aeronaves y posibles entradas y salidas relacionadas con la red de Epstein dentro del Reino Unido.
Reacciones políticas y públicas
En el plano político, figuras como Keir Starmer y el ex primer ministro Gordon Brown se han pronunciado: Starmer subrayó que no hay inmunidad ante la ley, y Brown informó haber remitido a las fuerzas del orden una carta con información adicional sobre los archivos de Epstein. La detención ha generado un debate público intenso sobre la protección que durante años concedieron títulos y estatus, posición que han criticado voces políticas y activistas en favor de las víctimas.
Impacto en la monarquía y respuesta institucional
La familia real ha quedado en una situación tensa: el rey Carlos III apareció en un acto público tras la detención y fue recibido con vítores y abucheos, reflejo del clima de opinión enfrentado. Ni el monarca ni el Palacio de Buckingham fueron avisados con antelación del arresto, según averiguaciones periodísticas. Los duques de Cambridge han respaldado el comunicado real que pide que se aclare el asunto, mientras que en el seno de la llamada ‘familia’ solo Sarah Ferguson ha mostrado apoyo público a Andrés.
Antecedentes y elementos que motivan la investigación
Las primeras acusaciones públicas que involucraron al ex príncipe datan de años atrás, cuando documentos y testimonios citaron su nombre en relación con la red de Jeffrey Epstein. Entre las denuncias más difundidas figura la de Virginia Giuffre, cuyo testimonio —y cuyo fallecimiento en abril fue recogido por la prensa— vinculaba a personalidades con el tráfico sexual organizado por Epstein. El descubrimiento de correos y archivos que sugieren el intercambio de documentos sensibles intensificó la evaluación policial y desembocó en la investigación criminal que, el 19 feb 2026, se materializó en el arresto.
Los próximos pasos de la pesquisa incluyen la revisión detallada de la documentación incautada y la evolución de las diligencias en comisarías. La policía ha señalado que facilitará actualizaciones en su debido momento, y que su objetivo es asegurar que la indagación se desarrolle con rigor y sin interferencias. Este caso plantea preguntas sobre responsabilidad pública, transparencia institucional y la exigencia de que la justicia actúe con independencia frente a figuras de alto perfil.
