Xiaomi moviliza más de 3.500 especialistas y crea un comité con poder de veto para revisar la seguridad de sus coches eléctricos tras dos accidentes mortales; el caso ha provocado debates técnicos y nuevas reglas en China

La tecnológica Xiaomi ha puesto en marcha un plan de revisión exhaustiva de sus vehículos eléctricos tras dos incidentes con víctimas mortales que aumentaron la presión sobre su filial automotriz. En un directo en redes sociales, el fundador y consejero delegado Lei Jun confirmó la creación de un comité de seguridad con capacidad para vetar decisiones de diseño y producción, y destacó que la empresa dispone de más de 3.500 trabajadores dedicados a la seguridad de los vehículos.
La iniciativa incluye colaboración con universidades e institutos de investigación y la creación de canales formales de comunicación para mantener un diálogo periódico con propietarios, prensa y público general. El objetivo declarado es aumentar la transparencia y la confianza, aspectos que han quedado en entredicho tras los siniestros que salieron a la luz en medios locales y portales económicos.
El anuncio de Lei Jun llega después de investigaciones periodísticas y peritajes oficiales sobre dos accidentes graves ocurridos el año pasado. Uno de ellos, ampliamente difundido, involucra a un Xiaomi SU7 que se incendió tras un choque; testimonios y peritajes señalaron problemas en el sistema eléctrico auxiliar que impidieron abrir las puertas desde el exterior. En otro siniestro anterior, también relacionado con incendio y dificultades para la evacuación, se produjeron varias víctimas, lo que catapultó la preocupación sobre la seguridad pasiva y los mecanismos de escape.
Detalles técnicos del fallo señalado
Los informes indican que el problema estuvo ligado a una pérdida de alimentación en el sistema de bajo voltaje, componente que alimenta mandos y cierres. Al fallar esa parte, las puertas con mandos exclusivamente eléctricos quedaron inoperantes y no existió una liberación externa mecánica efectiva. Estas conclusiones han arrojado luz sobre la relevancia de la redundancia en diseños de emergencia y han alimentado el debate sobre la conveniencia de soluciones puramente electrónicas en puntos críticos.
Organización interna: alcance y competencias del nuevo comité
Según Jing Lei, vicepresidente de la filial automotriz y director general de seguridad, el comité tendrá «poder de veto en todos los aspectos del desarrollo», lo que le confiere una responsabilidad amplia sobre decisiones de ingeniería, pruebas y aprobaciones. La compañía ha anunciado que este órgano podrá proponer cambios de diseño, solicitar pruebas adicionales y coordinar revisiones con expertos externos, lo que pretende reforzar protocolos de certificación y pruebas bajo condiciones reales y extremas.
Colaboración externa y comunicación pública
Además de recurrir a equipos internos, Xiaomi ha comprometido recursos para trabajar con universidades y centros de investigación y desarrollar mecanismos de comunicación para informar de hallazgos y acciones correctoras. La empresa promete establecer canales regulares de interlocución con propietarios y medios para asegurar una transparencia sostenida, y así intentar mitigar la desconfianza generada por los incidentes.
Impacto económico y marco regulatorio en China
Los siniestros tuvieron repercusiones en bolsa: las acciones de Xiaomi experimentaron caídas relevantes en los últimos doce meses, con una pérdida cercana al 32,7% en valor, reflejo del nerviosismo inversor frente a los riesgos industriales emergentes. Paralelamente, las autoridades chinas han tomado medidas regulatorias: entre ellas, la prohibición de las manillas ocultas en puertas —que deberán ser sustituidas por tiradores mecánicos— y la preparación de límites a la aceleración desde cero y una supervisión reforzada de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS).
Consecuencias prácticas para fabricantes
Las nuevas normas implican que diseños estéticos o soluciones tecnológicas que sacrifiquen redundancia por apariencia deberán replantearse. Fabricantes que introduzcan innovaciones en propulsión y software tendrán que demostrar que los sistemas de emergencia y escape funcionen bajo fallo eléctrico y en condiciones de impacto real, incrementando exigencias en pruebas y documentación técnica.
Reflexión final
La respuesta de Xiaomi combina reformas internas, apertura a expertos externos y promesas de comunicación transparente. Sin embargo, el episodio ha reabierto cuestiones fundamentales sobre cómo equilibrar innovación y seguridad en vehículos eléctricos: la modernidad del diseño no puede sustituir la existencia de mecanismos que funcionen cuando fallan las redes eléctricas. En este punto, la tensión entre estética, rendimiento y protección del ocupante seguirá marcando el debate público y regulatorio.
