Sumérgete en el mundo de La Odisea de Christopher Nolan, desde los acantilados de Escocia hasta las playas de Islandia, y descubre cómo la tecnología IMAX eleva esta épica adaptación

La Odisea, la última creación de Christopher Nolan, ha capturado la imaginación del público con su adaptación del poema homérico. La película, que narra el viaje de Odiseo (Ulises) de regreso a casa tras la guerra de Troya, ha sido filmada en seis países diferentes, cada uno aportando su propio encanto y misticismo al relato.
Nolan y su diseñadora de producción, Ruth De Jong, se propusieron crear un mundo inmersivo y realista, evitando el uso de pantallas azules o verdes. «Queríamos sumergir a los actores y al público por completo en el universo», explicó De Jong.
Este enfoque ha dado como resultado una película de dimensiones inconmensurables, con localizaciones que van desde los bosques de Japón hasta las playas de Australia.
Los Escenarios de La Odisea
La producción de La Odisea comenzó con un objetivo claro: capturar la esencia del viaje de Odiseo. «Le pregunté a Chris: ¿cuáles son mis límites? Y él respondió: ‘El mundo entero'», relató De Jong. Este mandato permitió al equipo explorar una variedad de ubicaciones, desde los acantilados escarpados de Escocia hasta las playas de arena negra de Islandia.
El Castillo de Santa Caterina en Italia
Uno de los escenarios más ambiciosos de la película es Ítaca, la base de operaciones de Odiseo. Los exteriores de este palacio de la Edad del Bronce se rodaron en el castillo de Santa Caterina, en la isla de Favignana, al oeste de Sicilia. «En cuanto vimos la estructura básica, pensamos: ‘Vaya, qué escenario nos ofrece esto'», comentó De Jong. El mégaron, donde los pretendientes de Penélope compiten por el trono vacante, se construyó en un plató de Los Ángeles de tres pisos de altura.
El Barco Heroico de Odiseo
Para las escenas en el mar Mediterráneo, el equipo utilizó una flota de barcos aptos para la navegación en alta mar. La embarcación principal, de 35 metros de eslora, fue conseguida en Stavanger (Noruega) y transformada en un buque de guerra griego. «La personalizamos con nuestros propios diseños, como los detalles de bronce que se pueden ver tanto en la proa como en la popa», explicó De Jong. El barco, que estaba en pleno funcionamiento, viajó desde Escocia hasta Marruecos, viviendo su propia odisea.
La Tecnología IMAX en La Odisea
La Odisea no solo destaca por sus impresionantes localizaciones, sino también por su uso innovador de la tecnología IMAX. Nolan rodó la película íntegramente en IMAX 70 mm, un formato que ofrece una claridad meridiana y una experiencia inmersiva. «Al rodar en la realidad física, el relato se transforma», explicó Nolan. «El mundo te enfrenta a límites, y eso afecta la historia.»
El formato IMAX utiliza pantallas de 18 por 24 metros y película física de 70 mm que pasa de forma horizontal por la cámara y después por el proyector. Esto resulta en una imagen de una claridad meridiana, con una ratio de 1.43:1. Nolan y su operador pensaron cada plano en 2.39:1, pero rodaron en IMAX, de modo que el uso de cada uno de los otros formatos lo que hace es ganar un poco más de tamaño de imagen, no reducirla.
La Experiencia IMAX
La experiencia de ver La Odisea en IMAX es única. Las salas IMAX originales, como la que hubo en el Port Vell de Barcelona, ofrecen una imagen esplendorosa y un sonido potente. «El tirón del formato es muy grande cuando se trata de un filme del director de ‘Memento’ y ‘Origen'», explicó un experto. En todo el mundo, las entradas para ver La Odisea en IMAX se han agotado, demostrando el éxito sin precedentes de la película.
La Odisea de Christopher Nolan es una experiencia cinematográfica que combina impresionantes localizaciones, tecnología innovadora y una narrativa épica. Desde los acantilados de Escocia hasta las playas de Islandia, cada escenario aporta su propio encanto al relato, creando una película que es tan inmersiva como el propio viaje de Odiseo.
