Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, ha revelado los motivos de su ausencia en el Mundial 2026, destacando su orgullo por el logro de su hijo.

España está a un paso de hacer historia en el Mundial 2026, y Lamine Yamal ha sido uno de los protagonistas de este emocionante camino. Sin embargo, una ausencia ha llamado la atención de los aficionados: la de Mounir Nasraoui, padre del joven talento del FC Barcelona.
Mientras la selección española se prepara para enfrentar a Argentina en la gran final, Mounir ha compartido en una entrevista exclusiva los motivos que le impiden estar presente en Estados Unidos para apoyar a su hijo.
Su ausencia, sin embargo, no ha menguado el orgullo que siente por los logros de Lamine.
Un viaje imposible por razones de salud
Mounir Nasraoui, originario de Marruecos y residente en España, ha revelado que su condición de salud le impide viajar a Estados Unidos. Padece epilepsia una condición que requiere un estricto control médico y que podría verse agravada por el estrés y la emoción de un viaje tan largo.
«Los Ángeles están a 18.000 kilómetros, imagínate, es muy duro para mí no estar ahí con él. Yo soy una persona epiléptica y tengo que tomarme bastantes pastillas al día y a veces me puede dar un ataque epiléptico. Ahora mismo puedo estar tranquilo, y de los nervios y la emoción me puede dar un ataque», explicó Mounir.
El padre de Lamine Yamal también mencionó que, además de su condición de salud, un viaje de tal magnitud podría generar complicaciones para su entorno. «Voy a traer problemas, entonces mejor estar en casa y verlo desde aquí», añadió.
Un camino de esfuerzo y dedicación
Mounir Nasraoui ha sido un pilar fundamental en la carrera de Lamine Yamal. Desde su llegada a España en busca de mejores oportunidades, ha trabajado incansablemente como pintor de edificios y en diversos empleos relacionados con la construcción para apoyar a su familia.
Aunque Mounir y Sheila Ebana, la madre de Lamine, se separaron cuando el futbolista era un niño, ambos han estado presentes en su vida y en su desarrollo deportivo. Lamine pasó parte de su infancia entre Granollers y Matar, donde comenzó a desarrollar el talento que más tarde lo llevaría a La Masía, la prestigiosa cantera del Barcelona.
«Es mucho trabajo y mucho estrés durante la vida y ves que lo ha superado todo y hay que estar orgulloso», comentó Mounir, recordando el camino recorrido por su hijo.
El apoyo incondicional de la familia
A pesar de la ausencia de Mounir, Lamine Yamal cuenta con el apoyo de su madre, Sheila Ebana, su hermano Keyne y su pareja, Inés García. Keyne, en particular, se ha convertido en un símbolo de cariño y apoyo durante el Mundial, con sus gestos y reacciones que han conquistado a los aficionados.
«Siempre tengo presente a mi hijo desde hace 19 años y dos días. Me ha llamado y me ha dicho que está orgulloso de mí, y yo le he dicho que estoy más orgulloso de él», compartió Mounir, destacando la conexión emocional entre padre e hijo.
Mientras España se prepara para disputar la final del Mundial 2026, la historia de Mounir Nasraoui y Lamine Yamal sirve como un recordatorio del esfuerzo, la dedicación y el amor que están detrás de cada logro deportivo.
