
La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) ha emitido una advertencia en la que expone que las asistencias financieras implementadas por el Gobierno y algunas regiones autónomas, las cuales se dirigen principalmente a los jóvenes, están incrementando el costo de las viviendas.
Según el ‘think tank’, estas medidas impulsoras de la demanda que no seleccionan específicamente a ciertos grupos en función de su ingreso y riqueza, poseen una eficacia mínima en comparación con lo que cuestan al tesoro público. Adicionalmente, estas tienen la tendencia de exacerbar las desigualdades en un entorno caracterizado por la carencia de oferta.
En particular, Funcas reconoce que los respaldos públicos para la compra de viviendas, junto con las disminuciones de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para alquileres de vivienda habitual y de IVA, generan un efecto contraproducente ya que provocan el incremento en los precios de las viviendas. Los economistas de Funcas concluyen diciendo que únicamente las subvenciones enfocadas en grupos vulnerables podrían justificarse.
En los últimos tiempos, el gobierno central y varios gobiernos autonómicos han impulsado diversos incentivos destinados a revitalizar el sector de bienes raíces. El gobierno central está actualmente implementando el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda para el periodo 2022-2025 y ha aprobado un bono de alquiler dedicado a los jóvenes. En este año, el Ministerio de Vivienda ha puesto en marcha una garantía del ICO de 2.500 millones de euros para jóvenes y familias con niños a su cargo, ofreciendo en muchos casos un apoyo crucial para la compra de una vivienda y un préstamo hipotecario. Este departamento también ha lanzado una línea de préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para 4.000 viviendas, con el propósito de reforzar la vivienda social. Los fondos europeos planean contribuir con 10.820 millones de euros para diversas iniciativas. En el ámbito autonómico, por ejemplo, la Comunidad de Madrid tiene en funcionamiento el Plan Primera Vivienda que mejora las garantías del gobierno central para la compra de viviendas.
Para prevenir distorsiones en la ayuda económica proporcionada a la demanda de vivienda, el documento de Funcas propone que el impulso del sector del alquiler sería extremadamente beneficioso para la independencia de los jóvenes. “Este enfoque es, sin lugar a dudas, más efectivo que la multiplicación de garantías y subvenciones para la compra de vivienda, aunque también depende de la cooperación entre las diferentes administraciones, especialmente las autonómicas y locales, que tienen la principal responsabilidad en la implementación de la política de vivienda”.
Insuficiencia de stock de vivienda.
El informe de Funcas alerta de la necesidad urgente de aumentar el número de propiedades disponibles en el mercado inmobiliario español para satisfacer la creciente creación de hogares en diferentes formas. El ‘think tank’ considera crítico construir nuevas propiedades y movilizar las casas vacías en áreas de alta demanda.
El desequilibrio entre la oferta y la demanda de viviendas es notable. Actualmente sólo hay alrededor de 100.000 nuevos inmuebles en el mercado, una cifra claramente insuficiente, ya que el Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que se crearán entre 175.000 y 200.000 nuevos hogares cada año durante los próximos cinco años. Este desfase está ocasionando un endurecimiento del mercado, lo que provoca un aumento de los precios y dificulta el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes y los grupos vulnerables, según Funcas, siguiendo el análisis del Banco de España. Después de 2032, las necesidades de vivienda disminuirán gradualmente hasta aproximarse a las cifras actuales, alrededor de 100.000, en 2037, según las proyecciones demográficas del INE.
Una combinación efectiva de la gestión del suelo urbano, la construcción y renovación de viviendas asequibles, una regulación adecuada del mercado de alquiler y el desarrollo de políticas financieras sostenibles, contribuiría a un mercado inmobiliario más equilibrado y justo. La cooperación entre los sectores público y privado, así como una planificación urbana eficiente, será esencial para asegurar un acceso equitativo a la vivienda.
Además, los expertos advierten que aunque algunas veces se promueve la participación pública en la promoción o alquiler de viviendas, este enfoque también podría generar incentivos inapropiados y, en algunos casos, resultar en situaciones poco satisfactorias que podrían desalentar a los desarrolladores privados.
