Mo Sabri lleva qawwali al corazón del country y actuará con la Nashville Symphony en una noche que une tradiciones

En Johnson City, Tennessee, la infancia de Mo Sabri estuvo marcada por dos mundos sonoros: las melodías devocionales del sur de Asia y los clásicos del country que resonaban en la radio local. Sus padres, inmigrantes de Pakistán, solían poner grabaciones de qawwali junto a temas de artistas como Kenny Rogers y Dolly Parton, dentro de un entorno rural a apenas 30 minutos de Bristol, considerado cuna del country.
En su canal de YouTube aparecen tanto canciones originales como «Married in a Barn» como versiones de piezas tradicionales, por ejemplo su interpretación de «Tajdar e Haram».
Ese pasado híbrido se transformó en proyecto: su álbum Tennessee Desi fusiona ritmos de Appalachia con elementos de la tradición sufi.
El sentido de hito llegó cuando se anunció que el May 31 Sabri actuará acompañado por la Nashville Symphony en un arreglo orquestal de ese material. Para muchos, la iniciativa representa un avance en la visibilidad y la diversidad musical en Tennessee, donde la convergencia de estilos genera nuevas narrativas culturales.
Raíces y afinidad por el country
Crecer en East Tennessee expuso a Sabri a escenas y costumbres que aparecen a menudo en las letras del country: atardeceres en porches, trayectos en camioneta y conversaciones directas. Aunque el country moderno convoca distintas audiencias, Sabri encontró en ese género una libertad expresiva que le permite abordar su identidad pública como pakistaní-estadounidense y musulmán. Para él, escribir canciones country implica decir verdades crudas y cotidianas; esa honestidad fue lo que lo atrajo y lo llevó a afirmar que, en el formato, se siente más libre para contar su historia.
Acercamiento al qawwali y la dimensión espiritual
Durante la pandemia, Sabri se interesó de forma más profunda por la tradición que escuchaba en casa: el qawwali. El qawwali es una forma de música devocional sufí que mezcla poesía espiritual con canto, palmas y percusión para provocar estados de éxtasis en el oyente. Al no haber vivido en Pakistán, el artista tomó ese camino como una manera de reconectar con el legado familiar; además, existe la posibilidad de un parentesco lejano con los célebres Sabri Brothers, lo que aumentó su sensación de responsabilidad al abordar el género con respeto y autenticidad.
Tensiones técnicas entre dos tradiciones
Un reto notable al combinar qawwali y country es la afinación: la música occidental se basa en una escala de 12 notas, mientras que la música del sur de Asia emplea microtonos, intervalos que quedan entre las notas occidentales. Para salvar esa diferencia, Sabri y sus colaboradores encontraron soluciones prácticas, como el uso de la guitarra slide, recurso típico del blues y el country que permite deslizarse entre notas y así emular la sensación microtonal. Esas decisiones de arreglo fueron clave al crear las versiones orquestadas que sonarán con la Nashville Symphony.
Tennessee Desi: canciones y recepción
En Tennessee Desi se mezclan piezas populares de la región, como su versión de «Rocky Top«, con composiciones y adaptaciones de corte devocional como «Allah Hoo«, una pieza que narra aspectos de la creación en la tradición islámica. Al probar el repertorio en escenarios, Sabri notó audiencias mixtas: habitantes del medio rural estadounidense y familias del sur de Asia asistieron y disfrutaron desde ángulos distintos. En internet, la respuesta incluyó elogios por la traducción emocional de versos y críticas sobre la pronunciación en urdu; Sabri reconoce que entiende el idioma con fluidez pero que le falta soltura al hablarlo, algo que busca mejorar.
Impacto personal y simbolismo
La actuación con la Nashville Symphony tiene para Sabri un significado íntimo: sus padres emigraron a Estados Unidos en los años setenta y ochenta y eligieron las montañas de East Tennessee como nuevo hogar, trayendo consigo una tradición que ahora su hijo pone en diálogo con la música local. Aunque Sabri todavía no ha viajado a Pakistán, expresa el deseo de conocer la zona cerca de Rawalpindi donde nacieron sus progenitores. La fusión que propone no es solo un experimento sonoro, sino una manera de completar un ciclo familiar: llevar la música de sus orígenes a un escenario sinodal en el corazón musical de Nashville sirve como una realización del sueño americano de sus padres.

