Un caso de acoso en el PP de Móstoles pone de relieve la falta de apoyo a las mujeres en la política.

El reciente caso de una exconcejala del Partido Popular en Móstoles ha desatado un torbellino de reacciones, revelando una preocupante cultura deacosoyencubrimiento. La historia comienza con una profesional altamente calificada que se unió al partido con la intención de contribuir positivamente al municipio.
Sin embargo, sus intentos por hacer una carrera política se vieron empañados por el comportamiento inapropiado de Manuel Bautista, el entonces candidato a la alcaldía.
Un ascenso inesperado
En el otoño de 2026, esta mujer, con undoctoradoy experiencia en la administración pública, comenzó a colaborar con el PP local.
Su entusiasmo por participar en la política se vio recompensado cuando Bautista la eligió para integrarse en su equipo electoral. En un principio, todo parecía ir bien, pero pronto se tornó en una pesadilla cuando comenzó a recibir insinuacionessexualespor parte del candidato.
Las insinuaciones y el acoso
La exconcejala denuncia que, tras varias peticiones de ayuda y reuniones con la dirección del partido, se encontró con un muro de silencio. Según su testimonio, Bautista comenzó a hacerle comentarios sobre su apariencia y a insinuar que había una conexión íntima entre ellos, lo que ella rechazó de forma contundente. A pesar de su negativa, las insinuaciones continuaron, lo que la llevó a sentir una crecienteinvisibilizaciónen su trabajo.
La falta de apoyo del partido
Frustrada por la falta de acción por parte del PP, la exconcejala decidió buscar ayuda. A pesar de sus reiteradas solicitudes para que se abriera una investigación, recibió respuestas que no solo minimizaban su situación, sino que también la desalentaban de presentar una denuncia formal. En una de las reuniones, se le sugirió que lo mejor sería alejarse del partido, planteando la idea de que la política es particularmente dura para las mujeres.
Las respuestas del PP
A medida que la situación se intensificaba, la exconcejala optó por presentar un documento detallado de 20 páginas al Comité de Derechos y Garantías del partido, exponiendo su experiencia y los hechos que había vivido. Sin embargo, su voz fue ignorada. La falta de respuesta del partido la llevó a renunciar a su cargo, dejando atrás una carrera por la que había luchado y trabajado arduamente.
El escándalo mediático y la reacción del PP
La historia salió a la luz cuando se publicaron documentos que evidenciaban la falta de acción del PP ante las acusaciones de acoso. En lugar de investigar a fondo la situación, el partido optó por desacreditar a la exconcejala, lanzando una serie de afirmaciones que cuestionaban su credibilidad. En este contexto, resuena la historia de Nevenka Fernández, quien hace años vivió una experiencia similar, evidenciando que el silencio y la falta de apoyo son prácticas recurrentes en la política.
Reacciones y consecuencias
El PP ha estado presionando para desestimar las acusaciones, afirmando que no hay pruebas que respalden la denuncia de la exconcejala. Sin embargo, las declaraciones de otros empleados del Ayuntamiento corroboran su relato, apuntando a un patrón deacosoy aislamiento por parte de Bautista. Además, el uso de datos personales de la exconcejala en comunicaciones a la prensa ha llevado a que ella considere emprender acciones legales.
Un llamado a la acción
Esta situación ha abierto un debate necesario sobre el tratamiento del acoso en la política y la responsabilidad de los partidos para proteger a sus miembros. La exconcejala, a pesar del dolor y la frustración, ha manifestado su deseo de que su experiencia sirva como un llamado a la acción, para que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo que ella ha vivido. Su historia es un recordatorio de la importancia de escuchar y apoyar a quienes se atreven a alzar la voz contra elacoso.
La valentía de la exconcejala es un paso hacia adelante en la búsqueda de un entorno político más seguro y respetuoso.
