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PP y Vox impiden el homenaje oficial a Maricarmen Abascal

El PP y Vox niegan el minuto de silencio oficial por la fallecida activista de la vivienda, mientras la oposición lo recuerda fuera de los parlamentos.

PP y Vox impiden el homenaje oficial a Maricarmen Abascal

Maricarmen Abascal, una vecina de 87 años del barrio de Puerta del Sol, falleció horas después de ser desalojada de la vivienda en la que vivió durante siete décadas. Su historia se convirtió rápidamente en un referente de la lucha por una vivienda digna y generó una oleada de condolencias y reclamos en toda España.

Ante la conmoción pública, varios grupos parlamentarios propusieron reservar un minuto de silencio como forma de homenaje institucional. Sin embargo, la iniciativa topó con la oposición del bloque conservador, que consideró la medida una instrumentalización de la tragedia para fines electorales.

Bloqueo del minuto de silencio en la Comunidad de Madrid

En la Asamblea de Madrid, la propuesta presentada por Más Madrid y el PSOE no alcanzó el apoyo necesario del Partido Popular ni de Vox, que detentan la mayoría absoluta. El mismo rechazo se replicó en el Senado, donde la mayoría conservadora decidió excluir la moción del orden del día. De igual forma, el Ayuntamiento de la capital, bajo la presidencia de Isabel Díaz Ayuso, no incorporó el gesto en el programa del pleno. Los portavoces populares declararon que lamentan la pérdida, pero no quieren «contribuir a la utilización política» del fallecimiento.

Frente a la negación institucional, la oposición organizó actos alternativos fuera de los hemiciclos. En la fachada del Palacio de Cibeles, los concejales de Más Madrid y del PSOE se posicionaron de pie mientras proyectaban la imagen de Maricarmen en grandes pantallas. En la Asamblea, la portavoz socialista Reyes Maroto dedicó un minuto de su intervención para guardar silencio, y sus colegas se pusieron de pie en sus escaños, creando un “minuto de silencio de facto” sin la autorización de la Mesa.

Parlamento gallego y demás regiones

En el Parlamento de Galicia, la iniciativa de celebrar el homenaje en la escalinata del Pazo do Hórreo también fue frustrada. El grupo parlamentario del PSOE-Galicia informó que, a pesar de contar con el apoyo del BNG, el bloque popular votó en contra, impidiendo que el espacio habitual para concentraciones ciudadanas sirviera para el duelo.

Contrariamente, otras comunidades adoptaron la ceremonia. La Comisión de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio del Parlamento de Andalucía guardó un minuto de silencio, al igual que la Asamblea valenciana y el pleno de las Cortes de Aragón, que incluyeron menciones a Maricarmen dentro de sus actos simbólicos. Estas decisiones evidencian una clara bifurcación entre la postura conservadora y la solidaridad de la izquierda y de gobiernos autonómicos.

Reacciones de los protagonistas

El presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde José Luis Martínez Almeida acusaron que “Maricarmen es una estrategia electoral” y se abstuvieron de publicar mensajes de condolencia. Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, expresó su pésame pero reiteró la negativa a participar en lo que describió como «campaña interesada». En el Senado, el presidente Pedro Rollán también rechazó la solicitud, argumentando la falta de precedentes, aunque mostró solidaridad con la familia.

Los partidos de la oposición, liderados por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y la portavoz socialista Reyes Maroto, destacaron que la muerte de Maricarmen simboliza la vulnerabilidad de los mayores frente al mercado inmobiliario. Mónica García, de Más Madrid, escribió que la «lucha de Maricarmen despertó conciencias en toda España» y que su legado «encendió una mecha que ya no se apagará». Estas declaraciones subrayan la carga simbólica que la figura ha adquirido y la disputa política que su memoria ha generado.


Contacto:
Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.