El brote de ébola en la República Democrática del Congo sigue expandiéndose, afectando a más de 675 personas y causando 136 muertes. Descubre cómo se está respondiendo a esta crisis.

En el corazón de África, la República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una vez más la amenaza del ébola. Este viernes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta preocupante: el brote no solo está creciendo en número de casos, sino que también se está extendiendo geográficamente.
Con más de 675 casos confirmados y 136 muertesla situación es crítica. Olivier le Polain, representante de la OMS en la provincia de Kivu Norte, ha señalado que «el brote sigue expandiéndose en datos y en propagación geográfica». Las provincias de IturiKivu Norte y Kivu Sur son las más afectadas, con Ituri concentrando la mayoría de los casos.
La movilidad de la población: un factor clave
Uno de los mayores desafíos en la lucha contra el ébola en esta región es la elevada movilidad de la población. Desde hace años, el conflicto armado ha desplazado a miles de personas, lo que dificulta la vigilancia y la respuesta al virus. «Casi cada día se identifican casos en nuevas zonas sanitarias», ha destacado Le Polain.
Actualmente, hay 17 zonas sanitarias calificadas como «puntos calientes», que requieren un apoyo adicional. Las labores de priorización se centran en identificar áreas de «muy alto riesgo» basadas en su ubicación y patrón de movilidad. «Es necesario reforzar la supervisión en estas zonas», ha argumentado Le Polain durante una videoconferencia.
La cepa Bundibugyo: un enemigo sin vacuna
El brote actual está causado por la cepa Bundibugyouna variante del virus del ébola que no cuenta con vacunas o tratamientos aprobados. Esto añade una capa adicional de complejidad a la respuesta. «Hay algunos puntos ciegos, pero estamos viendo que hay elementos de la respuesta que están ya siendo puestos en marcha», ha señalado Le Polain.
La concienciación comunitaria es crucial para reducir el riesgo de propagación. La OMS y otras organizaciones están trabajando arduamente para educar a la población y mejorar la detección temprana de casos.
El impacto en la infancia: una crisis dentro de la crisis
El brote de ébola no solo afecta a los adultos, sino que también tiene un impacto devastador en la infancia. Douglas Noble, responsable de Emergencias de Salud Pública de UNICEFha descrito la situación en Bunia, uno de los epicentros del brote, como «algo que no se olvida».
«Lo primero que te impacta es el contexto. El este de RDC lleva décadas sumido en el conflicto. Muchos niños y niñas y sus familias se han visto desplazados. Los hospitales y las clínicas suelen carecer de suministros», ha relatado Noble. «La gente está en constante movimiento, huyendo de la violencia, siguiendo las rutas mineras, buscando servicios, lo que dificulta especialmente la vigilancia y la respuesta al virus».
En Ituri, más de la mitad de los menores de cinco años sufren desnutrición crónica. Más de uno de cada cinco son niños y niñas sin vacunar, lo que indica un acceso limitado a la atención sanitaria. «La capacidad para absorber cualquier factor de estrés adicional ya estaba al límite. Entonces llegó el ébola», ha lamentado Noble.
UNICEF está activando planes de respuesta dirigidos a 3,7 millones de personasincluyendo la formación y despliegue de más de 1.600 trabajadores sanitarios comunitarios y 24 equipos de descontaminación. «También estamos estableciendo guarderías en instalaciones cercanas a los centros de tratamiento del ébola», ha adelantado Noble, quien ha recordado que la primera guardería abrirá en Bunia en los próximos días.
Además, se han confirmado 19 casos y dos muertes en Uganda, un país que «sigue en riesgo». UNICEF está apoyando la respuesta nacional en 37 distritos de alto riesgoincluidas las zonas de acogida de refugiados, los distritos fronterizos y el área metropolitana de Kampala. La organización ha solicitado 61 millones de euros para financiar la respuesta durante los próximos seis meses.
«Permítanme terminar diciendo que podemos evitar que los niños y niñas sufran lo peor. La detección precoz, una atención pediátrica de calidad, el seguimiento de los contactos y unas comunidades informadas y comprometidas pueden ayudarnos a controlar este brote», ha puntualizado Noble. «RDC y Uganda ya han contenido el ébola anteriormente y, con el apoyo de la comunidad internacional, pueden volver a hacerlo».
La tasa media de letalidad del virus del ébola ronda el 50%con síntomas iniciales que pueden aparecer de forma repentina, como fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
RDC, que en diciembre de 2026 declaró el fin del último brote de ébola en el país, es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976.
