Castilla y León presenta un plan que integra diagnóstico, guía de recursos y acciones de promoción para convertir la accesibilidad en ventaja competitiva

El 21 de mayo de 2026, la Junta de Castilla y León y la federación IMPULSA IGUALDAD presentaron en Valladolid un ambicioso proyecto destinado a situar a la comunidad como un referente del turismo accesible. Con financiación de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, la iniciativa parte de la premisa de que la eliminación de barreras físicas, sensoriales y cognitivas puede ser a la vez una obligación social y una palanca económica.
El plan pretende atender a personas con discapacidad, a visitantes mayores y a familias multigeneracionales, reconociendo al turismo accesible como una demanda creciente y estratégica.
La propuesta busca transformar la oferta regional mediante un enfoque transversal que incorpora planificación, formación y promoción.
Entre sus objetivos figura diversificar y desestacionalizar la llegada de viajeros, además de fomentar una estancia media más larga en la comunidad. Para ello se plantea integrar recursos culturales, naturales y de ocio con servicios adaptados; en otras palabras, convertir la inclusión en un criterio de calidad turística. El proyecto se presenta como una hoja de ruta que conecta a administraciones, empresas del sector y entidades sociales para abordar necesidades reales detectadas por usuarios y profesionales.
Qué incluye el plan
En el núcleo del documento aparece un diagnóstico de accesibilidad de numerosos recursos turísticos de la región, acompañado de informes con propuestas concretas de mejora para distintos tipos de discapacidad. El proyecto contempla la publicación de la guía Castilla y León para todos, que reunirá 70 recursos detallados y verificables repartidos por las nueve provincias, desde museos y monumentos hasta rutas naturales y experiencias gastronómicas. Al mismo tiempo, las entidades responsables destacan que en los últimos años se han analizado y promovido más de 600 recursos, una base sobre la cual se pretende avanzar y ordenar actuaciones.
Impacto previsto y principales retos
Los impulsores del plan subrayan la dimensión de mercado de la accesibilidad: diversas estimaciones y declaraciones públicas apuntan a que una porción significativa de viajeros solicita condiciones adaptadas. Francisco J. Sardón, presidente de IMPULSA IGUALDAD, ha recordado que más del 15% de los turistas presentan dificultades de movilidad, mientras otros responsables señalan que más del 20% de los viajeros demandan opciones accesibles. El documento articula medidas orientadas a convertir esa demanda en oportunidad económica, pero también identifica desafíos concretos como la necesidad de adaptar transporte y servicios en una comunidad territorialmente extensa.
Transporte y accesibilidad digital como ejes
El plan identifica al transporte accesible como uno de los principales cuellos de botella: garantizar la movilidad entre provincias es esencial para que las personas puedan visitar diferentes destinos y alargar su estancia. Paralelamente, la accesibilidad digital aparece como condición previa para que la oferta sea útil: la adaptación del portal de turismo autonómico y de las guías de las 33 casas del parque de Castilla y León son ejemplos de trabajo en esta línea. Edurne Francisco, técnica de IMPULSA IGUALDAD, ha explicado que entre los entregables figura una guía digital completamente accesible, compatible con lectores de pantalla y diseñada para facilitar la planificación del viaje desde el inicio.
Implementación, promoción y participación
La estrategia incorpora una batería de acciones vinculadas a la promoción nacional e internacional, incluida la presencia en ferias especializadas como la ITB de Berlín, y campañas dirigidas a públicos específicos. Además prevé encuentros con profesionales del sector turístico para identificar necesidades formativas y de inversión en establecimientos y servicios. El director general de Turismo, Ángel González Pieras, ha defendido una visión integral que trascienda la sola promoción de recursos e incluya la participación activa de las personas con discapacidad para detectar carencias reales. En conjunto, se plantea que la accesibilidad deje de ser un añadido y pase a formar parte del diseño habitual del destino.

