Vietnam y Europa están implementando estrategias audaces para convertirse en líderes tecnológicos para 2030. Descubre sus objetivos y desafíos.

En un mundo donde la tecnología digital es sinónimo de poder económico y geopolítico, dos regiones están trazando sus rutas hacia la soberanía tecnológica. Vietnam y Europa han anunciado planes ambiciosos para 2030, con el objetivo de reducir su dependencia tecnológica y convertirse en actores clave en el escenario global.
Mientras Vietnam busca transformarse en un país desarrollado digitalmente para 2045, Europa enfrenta el desafío de reducir su dependencia de Estados Unidos y China. Ambos caminos están llenos de obstáculos, pero también de oportunidades.
Vietnam: un salto hacia el futuro digital
El gobierno vietnamita ha establecido una Estrategia Nacional de Transformación Digital que abarca el período 2026-2030, con visión hasta 2045. Esta estrategia, firmada por el vice primer ministro Ho Quoc Dung, tiene como objetivo principal situar a los ciudadanos y las empresas en el centro del proceso de transformación digital.
Para 2030, Vietnam aspira a que el sector digital represente al menos el 30% de su PIB. Además, planea digitalizar el 100% de los expedientes administrativos y garantizar que el 99% de los ciudadanos y empresas estén satisfechos con los servicios públicos en línea. La estrategia también incluye la creación de una base nacional de datos integrada con inteligencia artificial y el desarrollo de plataformas digitales comunes para sectores clave como la salud, la educación y el comercio.
En el ámbito de la economía digital Vietnam busca apoyar la transformación de al menos 500,000 pequeñas y medianas empresas (pymes) y aumentar la participación del comercio electrónico al 17% del total de ventas minoristas. Además, se espera que más del 40% de las pymes incorporen soluciones basadas en inteligencia artificial.
Europa: el desafío de la soberanía tecnológica
Según un informe de Forrester, la soberanía tecnológica en Europa avanzará muy poco hasta 2030, manteniendo una fuerte dependencia de Estados Unidos y China. El informe señala que, a pesar de los esfuerzos, Europa y España quedarán rezagadas en áreas críticas como la fabricación de semiconductores y los servicios en la nube.
El Tech Sovereignty Package de la Unión Europea es una de las iniciativas más destacadas para reducir la dependencia digital. Este paquete incluye medidas sobre cloud computing chips, software abierto e inteligencia artificial. Sin embargo, su impacto aún es incierto y el progreso ha sido lento.
El informe de Forrester destaca que la fabricación de semiconductores será el área donde se producirá el mayor progreso en soberanía tecnológica. No obstante, Europa y España no están entre los líderes en esta contienda. Estados Unidos y Corea del Sur son los que más avanzan, seguidos de Japón y China. España, por su parte, ha tenido dificultades para materializar sus planes en este ámbito.
El papel de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial es un componente clave en las estrategias de soberanía tecnológica. Vietnam planea desarrollar tecnologías digitales estratégicas y garantizar la soberanía digital del país. Europa, por su parte, busca establecer criterios más estrictos para seleccionar proveedores de cloud en licitaciones estatales, incluyendo requisitos obligatorios sobre el origen del software y el hardware.
Sin embargo, el informe de Forrester sugiere que el objetivo de alcanzar una independencia tecnológica completa resulta poco realista incluso para las economías más avanzadas. La solución, según los analistas, radica en gestionar estratégicamente las dependencias para reducir los riesgos derivados del contexto geopolítico.
Mientras Vietnam apuesta por una transformación digital integral, Europa enfrenta el desafío de reducir su dependencia tecnológica. Ambos caminos están llenos de obstáculos, pero también de oportunidades para redefinir su futuro digital.
