Marco Rubio planteó en Múnich la voluntad de Estados Unidos de liderar una 'restauración del orden mundial' y pidió a los países europeos sumarse; la presidenta de la Comisión Europea y el ministro chino respondieron con ofertas y advertencias.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich del 14 de febrero de 2026, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio presentó una propuesta clara: Washington aspira a impulsar lo que definió como la restauración del orden mundial concebida por la Administración Trump, pero prefiere hacerlo acompañado por Europa.
El discurso generó reacciones variadas en la sala: aplausos, risas y, sobre todo, alivio entre quienes buscan certidumbre en la relación transatlántica.
Rubio subrayó que Estados Unidos está dispuesto a actuar en solitario si fuera necesario, pero que la opción prioritaria es cooperar con los aliados europeos.
En su intervención apareció con fuerza la crítica a la inmigración masiva como factor de inestabilidad en las sociedades occidentales, una idea que encaja con el núcleo del trumpismo pero presentada en un tono menos confrontacional que el de otros dirigentes estadounidenses recientes.
Mensajes clave de la intervención de Rubio
El primer bloque del discurso buscó calmar inquietudes sobre la posible desafección estadounidense con la OTAN: Rubio negó que la retirada del compromiso transatlántico sea el objetivo de Washington y defendió la necesidad de revitalizar la alianza. Reclamó a los europeos que decidan si quieren integrarse en “un futuro tan orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización”, planteamiento que sitúa la propuesta en términos de identidad y seguridad.
Preferencia por la cooperación pero con condiciones
Rubio insistió en que la intención es compartir responsabilidades con Europa, aunque dejó claro que la Casa Blanca está preparada para actuar por su cuenta. Ese matiz refleja una apuesta por renovar los vínculos sin renunciar a la autonomía estratégica estadounidense. El contexto incluyó referencias implícitas a episodios pasados —como la retórica de J.D. Vance en Múnich en febrero de 2026— pero Rubio evitó la acusación directa y optó por un enfoque más dialogante.
Respuesta europea: von der leyen y la cláusula de defensa mutua
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que el discurso de Rubio la tranquilizó y aprovechó la tribuna para reclamar mayor autonomía europea en materia de seguridad. Von der Leyen hizo un llamamiento explícito a activar el artículo 42.7 del Tratado de Lisboa —la llamada cláusula de defensa mutua— como mecanismo para que la Unión Europea pueda garantizar su propia protección sin contradecir la alianza transatlántica.
Impulso a la cooperación con el reino unido
Además, Von der Leyen defendió fortalecer los lazos con el Reino Unido en seguridad, un gesto que coincidió con la presencia en Múnich del primer ministro británico Keir Starmer. La mandataria europea subrayó que la independencia estratégica y la cooperación con socios como Londres son complementarias a una relación sólida con Estados Unidos.
Otros actores y el telón geopolítico
El jefe de la diplomacia china, Wang Yi, aprovechó su intervención para advertir sobre riesgos en torno a Taiwán y para reclamar que Europa participe en las negociaciones sobre Ucrania «como socio, no como menú». Wang expresó que si Washington «cruza líneas rojas» en la cuestión taiwanesa, podría derivar en conflicto. En paralelo, recordó el interés de Pekín por presentarse como fuerza estabilizadora y por revitalizar la gobernanza global, incluyendo un papel central de la ONU.
El intercambio en Múnich se produjo en un foro que congregó a decenas de jefes de Estado y de Gobierno, ministros y responsables internacionales: la organización del evento resaltó la asistencia de cerca de 60 mandatarios y 65 ministros de Exteriores, además de ministros de Defensa y otros líderes. Cabe recordar que Rusia no está invitada desde la invasión de 2026.
Agenda bilateral y presencia estadounidense
Rubio llegó al foro al frente de una delegación numerosa de congresistas y senadores —alrededor de cincuenta— en la que había voces de distintos signos políticos, desde figuras próximas al trumpismo hasta representantes demócratas como Alexandria Ocasio-Cortez y el gobernador Gavin Newsom. Aunque canceló a última hora un encuentro con líderes europeos sobre Ucrania, sí mantuvo una reunión bilateral con el canciller alemán, Friedrich Merz, centrada en el apoyo a Kyiv y el estado de las conversaciones con Rusia.
Entre las reacciones a las propuestas estadounidenses, Zelenski advirtió sobre el riesgo de negociar sin garantías que protejan a Ucrania a largo plazo, y otros líderes reclamaron decisiones rápidas y coherentes. En este entorno, Múnich se consolidó como un termómetro de las tensiones y de las posibles vías de cooperación entre Washington, Bruselas y Pekín.
