El estanque del Lincoln Memorial, recién renovado, se ha teñido de verde debido a la proliferación de algas. Descubre cómo las autoridades están manejando esta situación.

El icónico estanque del Lincoln Memorial en Washington, DC, ha vuelto a ser noticia, pero esta vez por un motivo inesperado: su agua se ha teñido de un tono verde intenso. Esta situación se presenta apenas unas semanas después de su costosa renovación, donde se repintó el fondo con un tono azul «bandeira americana».
La administración de Trump había anunciado esta renovación como un éxito, destacando la nueva apariencia del estanque. Sin embargo, la aparición de algas ha generado preguntas sobre la efectividad de los trabajos realizados. Expertos en ecología acuática y especialistas en piscinas han sido llamados a analizar la situación.
La aparición de algas: una situación esperada
Según Steve Goodaleun especialista en piscinas conocido como «Swimming Pool Steve», este fenómeno es conocido como «New Pond Syndrome». «Es un problema común que ocurre cuando se llena un cuerpo de agua natural y claro en un entorno abierto», explica Goodale. El estanque, que mide 2,030 pies de largo y cubre aproximadamente 338,000 pies cuadrados, ha proporcionado condiciones ideales para el crecimiento de algas.
Rosalina Stancheva Christovaprofesora de ecología acuática en la Universidad George Mason, confirmó que las algas pertenecen al género Desmodesmus. Aunque están creciendo en exceso, no son tóxicas ni dañinas para el medio ambiente. Christova señala que el estanque, con su agua poco profunda y expuesta al sol, es un caldo de cultivo perfecto para las algas, especialmente en esta época del año.
Factores que contribuyen al problema
Varios factores han contribuido a la proliferación de algas. La nueva superficie interior más oscura absorbe más luz solar, lo que calienta el agua y favorece el crecimiento de algas. Además, las recientes renovaciones pueden haber alterado el equilibrio de nutrientes en el estanque, acelerando el proceso. La administración de Trump ha atribuido el problema a materiales residuales en las líneas de suministro y a las altas temperaturas registradas en la ciudad la semana pasada.
Este no es el primer incidente de este tipo. En 2012, tras una renovación importante, el estanque también sufrió una proliferación de algas, lo que obligó a drenarlo y recalibrar su nivel de ozono. En 2019, se tuvieron que drenar cuatro millones de galones de agua para reparar una tubería rota con algas.
Medidas para combatir las algas
La administración de Trump está utilizando una combinación de estrategias para mitigar el problema. Entre las medidas tomadas se encuentra la adición de peróxido de hidrógeno al agua para eliminar las algas. Este tratamiento es más suave que el cloro y no tiene efectos dañinos para la vida marina o el medio ambiente.
Además, se está empleando una tecnología de nanoburbujas de ozono para neutralizar las algas y otros patógenos. Estas burbujas, tan pequeñas que son invisibles al ojo humano, son neutramente boyantes y pueden durar semanas o incluso meses en el agua, oxidando y manteniendo a raya las algas.
«Es un esfuerzo monumental, literalmente», comenta Goodale, destacando la complejidad de tratar un estanque de estas dimensiones. A pesar de los esfuerzos, el estanque sigue mostrando zonas de agua verde, especialmente en el centro. Los trabajadores continúan trabajando en ambas extremos del estanque, utilizando máquinas de nanoburbujas y sistemas de vacío móviles para eliminar las algas muertas.
Mientras tanto, los visitantes del National Mall parecen relativamente indiferentes al problema, continuando con sus actividades y fotografiando el estanque y los monumentos circundantes. Loay Hidmi, un residente de DC y especialista en tratamiento de agua, ha estado monitoreando el progreso y estima que el estanque está en un 80% de recuperación.
Christova, la experta en algas, recomienda monitorear el agua semanalmente para asegurarse de que no haya otros tipos de algas que puedan ser perjudiciales. «Si no tenemos control sobre el crecimiento de las algas, no sabemos qué está creciendo», advierte.
La administración de Trump ha defendido los resultados de la renovación, destacando que el estanque ahora está sellado de manera permanente y no sufrirá más fugas. Sin embargo, algunos críticos señalan que la renovación no abordó los problemas subyacentes de las tuberías y las fugas de agua, que han sido un problema desde la construcción del estanque en 1922.
Con los preparativos en curso para las celebraciones del semiquincentenario de EE.UU., el National Mall se está preparando para recibir a millones de visitantes. Mientras tanto, el estanque del Lincoln Memorial sigue siendo un recordatorio de los desafíos que conlleva mantener uno de los monumentos más icónicos de Washington, DC.

