Telecom Argentina enfrenta condiciones estrictas para adquirir Movistar, incluyendo la cesión de seis millones de clientes, en un intento por evitar un duopolio en el mercado de telecomunicaciones.

En un movimiento que ha generado gran expectativa en el sector de las telecomunicaciones, el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) de Argentina ha dado luz verde a la adquisición de la filial argentina de Telefónica por parte de Telecom Argentina S.A., filial del grupo de comunicación Clarín.
Sin embargo, esta aprobación no ha sido sin condiciones, y el comprador considera que las medidas impuestas son extremadamente rigurosas.
El presidente argentino, Javier Milei, ha sido un férreo opositor a esta operación desde el principio, argumentando que podría llevar a la formación de un duopolio en el mercado de las telecomunicaciones del país.
A pesar de su oposición, el gobierno ha decidido aprobar la compra, pero solo bajo una serie de condiciones que buscan mitigar los posibles efectos negativos en la competencia.
Condiciones impuestas por el TDC
El TDC ha establecido que Telecom Argentina debe transferir hasta seis millones de sus clientes móviles a una tercera empresa, de los cuales cuatro millones deben estar en el área metropolitana de Buenos Aires. Esta medida busca evitar que la nueva entidad resultante domine excesivamente el mercado. Antes de esta operación, el mercado argentino contaba con tres principales jugadores: AMX (Claro, con el 41,8% del mercado), Telecom (Personal, con el 33,8%) y Telefónica (Movistar, con el 24,4%). Con la adquisición, el operador resultante alcanzaría el 58% del mercado, dejando a AMX (Claro) con el 42%.
Además de la reducción de la cartera de clientes, el TDC ha impuesto otras condiciones significativas. Entre ellas, la cesión del espectro radioeléctrico necesario para prestar el servicio de manera adecuada. También se contempla la opción de que el operador entrante adquiera la infraestructura de red móvil, que incluye emplazamientos, antenas y equipamiento asociado. Asimismo, se exige la cesión de clientes a otros competidores en localidades donde la participación minorista de la entidad resultante supere el 50%. Además, se requiere una desinversión de la cartera de abonados de Telefónica (Movistar) en 28 localidades, que comprenden 211.400 abonados.
Reacciones y consecuencias
La reacción de Telecom Argentina ante estas condiciones aún está por verse. Para Telefónica, sin embargo, esta situación no representa un problema significativo, ya que la compañía española especificó en el momento del cierre de la operación que cualquier riesgo regulatorio o impedimento posterior no sería de su responsabilidad. En otras palabras, toda la responsabilidad recae ahora en el comprador.
Para la compañía presidida por Marc Murtra, esta adquisición es un hito clave dentro de un plan más amplio para salir del mercado iberoamericano. Este plan, iniciado durante la presidencia de Álvarez-Pallete, ha sido acelerado por Murtra con la venta de filiales en varios países, incluyendo Argentina, Uruguay, Ecuador, Perú, Chile y Colombia.
La decisión del TDC y las condiciones impuestas reflejan la preocupación del gobierno argentino por mantener un mercado competitivo y evitar la concentración excesiva de poder en pocas manos. Solo el tiempo dirá cómo Telecom Argentina responderá a estas exigencias y qué impacto tendrán en el panorama de las telecomunicaciones en el país.
