Tximi López, de UGT, acusa a ELA de buscar protagonismo en la defensa del euskera, generando divisiones en lugar de alianzas.

En el panorama sindical vasco, las tensiones entre UGT y ELA han resurgido con fuerza, esta vez en torno a la defensa del euskera en el ámbito laboral. Tximi López, presidente de la gestora de UGT Euskadi, ha criticado abiertamente la estrategia de ELA, acusándola de buscar medallas en lugar de soluciones consensuadas.
La polémica surgió tras la petición de ELA en el Consejo de Relaciones Laborales (CRL) para garantizar el uso del euskera. López considera que, aunque el objetivo es legítimo, el método utilizado por ELA es contraproducente. «Para conseguir objetivos legítimos no se puede actuar así.
Hay que hablar con las partes y buscar alianzas, no esto», declaró.
ELA busca protagonismo en la defensa del euskera
López argumenta que ELA ha buscado un ultimátum en lugar de dialogar, lo que ha generado un clima de conflicto innecesario. «ELA quiere colgarse la medallita como únicos defensores del euskera», afirmó, señalando que incluso LAB, que comparte gran parte del discurso de ELA sobre el euskera, se ha mostrado sorprendido por el anuncio.
Esta estrategia de ELA llega en un momento delicado, tras la polémica por los ceros en la PAU y la expulsión de CCOO de la última Korrika. López advierte que estas acciones contribuyen a generar más conflicto y que lo que menos necesita el euskera son trincheras.
UGT y su capacidad para defender el euskera
Ante la pregunta de si UGT puede materialmente acudir a todas las mesas con interlocutores euskaldunes, López respondió afirmativamente, asegurando que tienen suficiente personal capacitado. Sin embargo, criticó que ELA haga esta petición precisamente en el CRL, donde ha decidido no participar. «Desde luego nunca ha sido porque no se pueda utilizar el euskera», subrayó.
López también abordó la cuestión de la opresión al euskera y la euskarafobia en el mundo laboral, denunciada por ELA. Puso como ejemplo el caso de una persona con 13 años de antigüedad en su puesto que fue despedida por no tener el perfil lingüístico requerido. «¿Creemos que con eso estamos ayudando a que en su entorno, en su familia, valoren positivamente el euskera?», cuestionó.
La crisis en la Korrika y sus consecuencias
En cuanto a la crisis entre AEK y CCOO en la Korrika, López recordó que los sindicatos deben defender los derechos de los trabajadores. Criticó la criminalización de un sindicato por defender derechos laborales y advirtió que poner trincheras al euskera no beneficia a nadie. «Entiendo que la organización habrá tomado nota de la repercusión que ha tenido aquella decisión, tiempo para recapacitar tienen», señaló.
López también hizo un llamado a los partidos para que negocien y lleguen a un consenso en la modificación de la ley del euskera en el Parlamento Vasco. «No estamos en esa situación y pedimos a los partidos que negocien, acuerden y esto vuelva a ser una norma de consenso», concluyó.
Mientras tanto, las tensiones entre UGT y ELA continúan, reflejando las divisiones en el movimiento sindical vasco y las diferentes estrategias para defender el euskera en el ámbito laboral.
