El Grupo Volkswagen planea retirar la marca Seat del mercado para 2029, enfocándose en Cupra, que ofrece mayor rentabilidad y proyección internacional

En un giro estratégico que ha generado ondas de choque en la industria automotriz, el Grupo Volkswagen está considerando retirar la histórica marca española Seat del mercado para finales de 2029. Esta decisión forma parte de un plan más amplio para mejorar la eficiencia y aprovechar las sinergias tecnológicas dentro del conglomerado alemán.
La prioridad ahora es Cupra la marca que surgió como una división deportiva de Seat y que ha logrado posicionarse como un referente en la electrificación y la rentabilidad. Según informes, Cupra ha demostrado ser cuatro veces más rentable que algunos modelos de Seat, como el Arona.
El declive de Seat y el ascenso de Cupra
Seat, que significa ‘asiento’ en inglés, ha enfrentado históricamente desafíos en su expansión internacional debido a su posicionamiento de mercado como una marca de acceso. Esta posición limita su rentabilidad y dificulta una diferenciación real frente a otras marcas generalistas del grupo, como Skoda y la propia Volkswagen.
La solución a estos problemas llegó con el nacimiento de Cupra, que ha asumido el protagonismo en la fabricación de vehículos eléctricos. El Cupra Formentor y el Cupra Raval fabricados en la planta de Martorell, son ejemplos de esta transición hacia la electrificación. Cupra también cuenta con otros modelos eléctricos como el Born fabricado en Alemania, y el Tavascan producido en China.
Expansión internacional y rentabilidad
Cupra no solo es más rentable que Seat, sino que también tiene una mayor proyección internacional. La marca española se comercializa en más de 50 países, incluyendo México, Australia, Nueva Zelanda, Singapur, el norte de África y diversos mercados de América Latina. Alemania es el mayor mercado de Cupra, seguido de España y Reino Unido.
Con más de 1.200 puntos de venta en todo el mundo, Cupra ha establecido una red de Cupra City Garages en ciudades como Ciudad de México, Rotterdam, Lisboa, Milán, Múnich, Sídney, Berlín, París, Madrid, Estambul, Viena y Manchester. Esta expansión refleja el éxito de la marca en captar mercados globales.
Reacciones y futuro incierto
La posible desaparición de Seat ha generado reacciones mixtas. El comité de empresa de Seat considera ‘inaceptable’ la desaparición de la marca, recordando que la electrificación de Seat y Cupra ha requerido una inversión de 10.000 millones de euros, incluyendo fondos públicos. Si la marca desapareciera, alguien tendría que rendir cuentas al Grupo Volkswagen.
Por otro lado, el Grupo Volkswagen ha asegurado que no se ha tomado ninguna decisión estratégica definitiva. Sin embargo, la ausencia de modelos 100% eléctricos en la gama de Seat sugiere que la marca no tiene un lugar claro en los planes futuros del grupo. La electrificación es un componente clave en la estrategia del Grupo Volkswagen, y Seat no ha logrado adaptarse a este cambio con la misma eficacia que Cupra.
La decisión final dependerá de las condiciones del mercado y las regulaciones, pero la tendencia actual sugiere que el Grupo Volkswagen está apostando fuerte por Cupra como su marca líder en el futuro de la movilidad eléctrica.

