Domina las métricas de xG, presión y zonas de ataque con una hoja de cálculo sencilla

Analizar un partido de fútbol ya no requiere programas de inteligencia artificial costosos. Con una hoja de cálculo y datos básicos es posible obtener expected goals (xG) medir la presión sobre el rival y delimitar las zonas de ataque. Este artículo muestra paso a paso cómo construir esos indicadores, ofrece ejemplos comentados y entrega una plantilla lista para descargar.
1. Preparar la hoja de cálculo: estructura y fuentes de datos
El primer paso consiste en recopilar los eventos del partido: tiros, pases, intercepciones y posiciones de los jugadores cada minuto. Se pueden obtener de fuentes públicas como los informes de partidos o de plataformas que exportan datos en CSV.
En la hoja, cree pestañas separadas para tirosposesiones y mapas de calor. Cada fila debe contener al menos los siguientes campos: minuto, jugador, tipo de acción, coordenadas X-Y (0-100) y resultado.
- Importe los archivos CSV a la hoja de cálculo.
- Normalice las coordenadas para que el eje X represente la anchura del campo (0 a 100) y el eje Y la longitud (0 a 100).
- Agregue columnas auxiliares: distancia al arco, ángulo de tiro y zona de campo (defensa, medio, ataque).
Con esta base, los cálculos posteriores se vuelven fórmulas simples de Excel.
2. Calcular xG manualmente sin software especializado
El expected goals se estima a partir de la probabilidad de anotar de cada tiro. Una forma asequible es utilizar una tabla de probabilidades predefinida según distancia y ángulo, disponible en numerosos estudios académicos. Copie esa tabla a una hoja y use la función BUSCARV para asignar a cada tiro su valor de xG.
- Ejemplo: un disparo desde 20 metros y con un ángulo de 30° corresponde a un xG de 0,12 según la tabla.
- Fórmula típica: =BUSCARV(DISTANCIA,tabla_xG,2,FALSO)*BUSCARV(ÁNGULO,tabla_xG,3,FALSO)
Una vez asignado el valor a cada disparo, sume la columna con <strong=SUMA para obtener el xG total del equipo o del jugador. Esta metodología, aunque simplificada, captura la esencia del modelo y permite comparaciones rápidas entre partidos.
3. Medir presión del equipo sin códigos complicados
La presión se define como la cantidad de acciones defensivas realizadas dentro de los 30 % finales del campo rival. En la hoja, filtre los eventos de tipo «intercepción», «entrada» y «pérdida de balón» cuyas coordenadas Y superen el 70 % del campo (valor 70 en la escala 0-100).
- Inserte una columna «Presión» con la fórmula: =SI(Y>70,1,0).
- Agregue una tabla dinámica que cuente los valores por minuto y por jugador.
- Divida el total de presiones entre los minutos jugados para obtener una métrica de presión por minuto.
Ejemplo comentado: el centrocampista Pérez realizó 8 intercepciones en los últimos 15 minutos del segundo tiempo. Si jugó 90 minutos, su presión por minuto es 0,09, un indicador útil para comparar su ritmo defensivo con el del rival.
4. Delimitar zonas de ataque y evitar sesgos de interpretación
Dividir el campo en tres franjas (defensa, medio, ataque) permite observar dónde se generan la mayor parte de los peligros. Use la columna «Zona» y asigne valores según la coordenada Y: 0-33 % defensa, 34-66 % medio, 67-100 % ataque. Luego, genere gráficos de barras que muestren tiros y pases por zona.
Para evitar sesgos, siga tres recomendaciones:
- Normalizar por posesión: compare métricas por 100 % de posesión, no por totales absolutos.
- Controlar la calidad de los datos: verifique que los eventos estén correctamente codificados; un error de coordenada puede inflar o reducir la zona asignada.
- Contrastarse con contextos previos: coteje los valores con el promedio de la liga o con partidos anteriores del mismo equipo.
La hoja de cálculo incluye una pestaña denominada «Resumen» donde se agrupan xG, presión y distribución por zona. Basta con actualizar los datos de entrada y los indicadores se recalculan automáticamente.
5. Descargar la plantilla lista para usar
La plantilla contiene todas las tablas auxiliares, fórmulas listas y ejemplos de partido real. Solo hay que sustituir los datos de entrada por los del encuentro que se desea analizar y, en cuestión de minutos, obtener un informe completo sin depender de software de análisis avanzado.
