Lagarde asegura que su mandato concluirá en 2027, mientras el personal del BCE pide claridad sobre su posible salida anticipada y los candidatos al relevo se discuten intensamente.

En una entrevista concedida a la emisora pública irlandesa RTE, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde declaró que su salida está prevista para el año 2027 sin especificar el mes exacto. La respuesta, aunque tranquilizadora, dejó abierta la puerta a una posible dimisión antes de la conclusión oficial de su mandato en octubre.
La falta de precisión ha reavivado los debates internos sobre la sucesión en la institución. En los últimos meses se han difundido rumores de que Lagarde podría abandonar el cargo para asumir la presidencia del Foro Económico Mundial lo que ha intensificado la presión sobre la dirección del BCE para definir una hoja de ruta clara.
Lagarde afirma que su mandato terminará en 2027, aunque sin fecha concreta
Durante la conversación con RTE, la mandataria del euro explicó que «me iré en 2027» y añadió que cualquier decisión se gestionará con la máxima profesionalidad. Cuando se le preguntó si completaría el periodo que finaliza en octubre, respondió con un «ya veremos», subrayando que la institución cuenta con mecanismos de gobernanza consolidados para afrontar transiciones. Lagarde remarcó la necesidad de que el Comité Ejecutivo y el Consejo de Gobierno mantengan una «diversidad de puntos de vista» y una combinación de conocimientos jurídicos y económicos, habilidades que, según ella, fueron cruciales durante la crisis del Covid.
El personal del BCE exige claridad ante la posible salida anticipada
El sindicato que representa a los empleados del BCE ha remitido una carta formal a la dirección, solicitando transparencia sobre la eventual sustitución de Lagarde. Los representantes advirtieron que una «incertidumbre prolongada» podría erosionar la confianza en las comunicaciones del banco, generar preocupación entre el personal y complicar la planificación estratégica. En la carta se menciona también la posible partida de Isabel Schnabel miembro del Comité Ejecutivo cuyo mandato termina en diciembre de 2027, y se pide claridad sobre su continuidad.
El documento cita una encuesta interna de 2025 donde solo el 40 % de los encuestados se sentía libre para expresar opiniones sin temor a represalias, señalando la necesidad de reforzar la cultura de comunicación abierta y la credibilidad de los procesos internos.
Candidatos potenciales y otros cambios de alto nivel en la institución
Entre los nombres que circulan como posibles sucesores de Lagarde destacan Pablo Hernández de Cos actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS) y exgobernador del Banco de España, y Klaas Knot exgobernador del Banco Central de los Países Bajos. Ambos poseen amplios conocimientos técnicos y experiencia en la gestión de política monetaria, cumpliendo con el criterio de diversidad que la propia presidenta ha mencionado.
El relevo no se limita a la presidencia. El mandato del economista jefe del BCE, Philip Lane concluye en junio de 2027, y el posible alejamiento de Schnabel podría abrir plazas clave en el Comité Ejecutivo. Estas transiciones, según el propio BCE, se abordarán con los mecanismos de gobernanza de larga trayectoria que han garantizado la estabilidad en cambios anteriores.

