El doctor Cabrera, experto en psiquiatría forense, comparte su visión sobre la mente criminal, la justicia restaurativa y casos como el de Noelia de Mingo.

El doctor Cabrera, un reconocido psiquiatra forense con una vasta trayectoria en España, ha dedicado su vida a desentrañar los misterios de la mente criminal. Con una carrera que abarca desde la psiquiatría militar hasta la participación en misiones de las Naciones Unidas su experiencia es invaluable en el campo de la criminología.
Actualmente, el doctor Cabrera se encuentra involucrado en el caso de Noelia de Mingo, una mujer ingresada en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent por el asesinato de tres personas en la Fundación Jiménez Díaz. Este caso, entre otros, ha puesto de manifiesto la complejidad de los trastornos mentales y su relación con la conducta delictiva.
La fascinación por lo oscuro
El interés del doctor Cabrera por la psiquiatría forense surgió de una necesidad de entender lo oscuro es decir, el mundo de los delitos y las conductas criminales. Este interés no es nuevo; el ser humano ha sentido siempre una atracción por las maldades como él mismo lo describe. El cine y los medios de comunicación han magnificado este interés, convirtiendo el crimen en un tema de conversación cotidiana.
El doctor Cabrera destaca que la familia y el entorno inmediato son cruciales en la evolución de la personalidad. Sin embargo, también señala que no todos los niños criados en ambientes marginales se convierten en delincuentes, y viceversa. La influencia de los padres es una circunstancia necesaria pero no suficiente para la aparición de conductas delictivas.
Factores que influyen en la conducta criminal
Las conductas criminales son multifacéticas y dependen de diversas variables, como la raza, el nivel socio-cultural, la época y la evolución de la humanidad en el concepto de bien y mal. El doctor Cabrera explica que para delitos sofisticados, como los económicos, se necesita un estatus más elevado y una inteligencia más precisa. En cambio, para delitos más carnales cualquier persona podría ser capaz, siempre bajo circunstancias desfavorecedoras.
El doctor Cabrera también aborda el tema de la sociedad de cristal donde somos extremadamente sensibles ante ciertas cuestiones pero indiferentes ante otras, como la violencia en las redes sociales. Según él, somos más débiles y dependientes, lo que nos hace más sensibles a las influencias externas y a lo mediático.
El papel del perito forense
Como perito forense el doctor Cabrera ha trabajado en ambos lados del espectro: como perito público y como perito privado. Explica que el perito es el experto que puede dar luz en un procedimiento judicial, ya sea penal, civil o laboral. En su experiencia, ha visto que la búsqueda de la verdad en los hechos es fundamental, y que tanto los peritos públicos como los privados son condiciones exigibles para ello.
Los informes psiquiátricos pueden tener un peso importante en las decisiones judiciales. El doctor Cabrera subraya que la ley exige que la conducta delictiva sea libre y no esté afectada por enfermedad, intoxicación o cualquier limitación psíquica. En estos casos, el tratamiento debe prevalecer sobre el castigo.
Enfermedades mentales y reinserción
El doctor Cabrera afirma que existen enfermedades mentales incurables a efectos médicos, y que solo el tratamiento puede permitir la socialización de estas personas. Sin embargo, también hay personas con formas de ser o de vivir que, aunque no sean trastornos mentales, viven al margen de la ley. En estos casos, no hay tratamiento posible, solo medidas disuasorias y limitadoras.
En cuanto a la reinserción, el doctor Cabrera señala que estamos lejos de un modelo ideal que proteja a la sociedad. La justicia restaurativa busca la reinserción y la resocialización, pero choca con los reincidentes y aquellos que no están dispuestos a someterse al sistema. La sociedad debe protegerse, pero sin caer en lo idílico.
A pesar de todo lo que ha vivido, hecho, presenciado y padecido, el amor sigue siendo su guía.

