Tres figuras del periodismo y la literatura fueron reconocidas en Barcelona en una gala que subrayó la importancia de la libertad de prensa y los derechos humanos

La ceremonia de los Premios Ortega y Gasset de periodismo se celebró en el marco del cincuentenario de El País, con un acto que congregó a profesionales y lectores en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona el 4 de mayo de 2026.
Esta edición especial reconoció a tres figuras con trayectorias consolidadas: Svetlana Alexiévich, Sergio Ramírez y Martin Baron. El encuentro combinó discursos, reflexiones sobre la profesión y un recordatorio explícito sobre la responsabilidad social del periodismo.
En un evento presentado por la periodista Marina Fernández (SER Catalunya), intervinieron además el escritor Manuel Vicent y la música Júlia Cruz ofreció una actuación.
La jornada incluyó un espacio para el encuentro entre colegas y un catering posterior para los asistentes. La convocatoria estuvo ligada a la oferta de invitaciones que El País reservó para sus suscriptores con el objetivo de acercar la entrega al público abonado.
Los galardonados y sus mensajes
Los premios reconocieron distintas dimensiones del oficio: la crónica testimonial, la defensa de la libertad de expresión y la dirección periodística en tiempos complejos. Svetlana Alexiévich pronunció una reflexión sobre la necesidad de dejar constancia escrita de los tiempos turbulentos, subrayando que «Quizá no entendamos la locura de hoy, pero tenemos que dejarlo por escrito». Su apelación situó al relato como herramienta para comprender y preservar memoria frente a la confusión contemporánea.
Svetlana Alexiévich y la memoria
La obra de Alexiévich ha sido valorada por su capacidad para convertir voces individuales en un corpus narrativo que ilumina procesos sociales. En la gala, su intervención reclamó el papel del testimonio como un archivo vivo que resiste la simplificación informativa. Sus palabras funcionaron como una llamada a no renunciar a la escritura comprometida, a pesar de la dificultad de interpretar episodios marcados por la desorientación colectiva.
Sergio Ramírez, dedicatoria y denuncia
Por su parte, Sergio Ramírez dedicó el premio a los periodistas de Nicaragua y formuló una crítica directa al contexto político del país, describiéndolo como «una tiranía enemiga de la palabra». Al hacerlo resaltó la vulnerabilidad de quienes ejercen la profesión en entornos autoritarios y reivindicó la valentía profesional como componente esencial del periodismo que no renuncia a escuchar y narrar.
Contexto institucional y voces desde la ceremonia
En la entrega también se escucharon intervenciones institucionales. El mensaje de Illa —reflejado en la cobertura del evento— insistió en que «La defensa de la democracia, de la paz y de los derechos humanos es un deber compartido, sin importar el idioma», conectando el reconocimiento individual con un compromiso colectivo. La presencia de figuras públicas y culturales reforzó la idea de que los galardones son, además, una plataforma para recordar valores.
Datos prácticos y cobertura
El anuncio de los premiados fue cubierto por distintos medios; por ejemplo, la agencia SERVIMEDIA informó el 03 Mayo 2026 sobre la entrega prevista al día siguiente en Barcelona. La propuesta de El País para sus suscriptores incluyó opciones para asistir y seguir de cerca la ceremonia, que tuvo lugar en el Saló de Cent y combinó intervención literaria, reconocimientos profesionales y un espacio informal para el encuentro entre colegas.
Por qué tiene importancia
Más allá del carácter honorífico, los Premios Ortega y Gasset subrayan la relación entre periodismo y sociedad. Reconocer trayectorias como las de Alexiévich, Ramírez y Baron es afirmar que la prensa y la literatura son herramientas para documentar, cuestionar y proteger derechos. En un momento marcado por desinformación y presiones sobre profesionales, estos galardones actúan como recordatorio del valor público de la palabra y del deber ético que une a quienes cuentan y explican la realidad.
