Cinco décadas de activismo ciudadano para conservar bienes culturales y naturales mediante premios, campañas y participación social

En 2026 Hispania Nostra cumple medio siglo desde su fundación el 22 de abril de 1976, una efeméride que sirve para poner en valor tanto su historia como su estrategia actual. En abril de 2026 la asociación presentó una exposición en la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y divulgó el libro conmemorativo Hispania Nostra, 50 años.
Una trayectoria hacia el futuro, que documenta la evolución de su trabajo. Desde sus inicios, la organización ha sido un puente entre la sociedad civil, las instituciones públicas y los profesionales para la conservación del patrimonio cultural y natural.
La actividad de Hispania Nostra combina diagnósticos, campañas de sensibilización y proyectos concretos de recuperación.
Entre sus herramientas más conocidas están la Lista Roja, campañas de micromecenazgo, programas educativos y los Premios Hispania Nostra dedicados a las buenas prácticas. Estas iniciativas se dirigen tanto a monumentos monumentales —castillos, iglesias, monasterios y palacios— como a elementos del patrimonio rural y paisajístico. A lo largo de cinco décadas la asociación ha conseguido visibilidad mediática y apoyo ciudadano manteniendo un discurso técnico y social que busca soluciones sostenibles.
Origen y evolución
Hispania Nostra nació en Madrid con la firma de profesionales y personalidades como el Duque de Alba, el abogado Justino de Azcárate o el arquitecto Fernando Chueca Goitia, y pronto se vinculó a Europa Nostra, integrando la defensa del patrimonio en un marco europeo. Su trayectoria ha coincidido con cambios legislativos y administrativos, como la labor impulsada por el artículo 46 de la Constitución y la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, que configuraron un entorno institucional para proteger bienes culturales. La asociación ha sabido adaptarse: pasó de una acción inicial centrada en el asesoramiento técnico a un modelo que incorpora comunicación, movilización ciudadana y financiación participativa.
Instrumentos y buenas prácticas
Entre los instrumentos que han definido su impacto destaca la Lista Roja, puesta en marcha en 2007 como una herramienta pública para identificar elementos en riesgo. La Lista Roja funciona como un aviso y un llamamiento a la actuación para evitar que bienes patrimoniales pasen a la Lista Negra o, por el contrario, alcancen la Lista Verde cuando se certifica su recuperación. Junto a esto, las campañas de micromecenazgo han permitido financiar obras urgentes y trabajos de conservación con aportaciones ciudadanas, mientras que los Premios Hispania Nostra difunden procedimientos y proyectos ejemplares.
Definición y alcance
El término micromecenazgo se emplea para describir proyectos financiados mediante pequeñas aportaciones colectivas que, sumadas, permiten ejecutar actuaciones en el patrimonio. Esta fórmula ha impulsado la visibilidad de bienes en el medio rural y ha generado movilización local: campañas como la de la ciudad romana de Caraca recaudaron más de 85.000 euros gracias a 724 donantes, y otras iniciativas han buscado restaurar casinos, conventos y edificios singulares. Estas acciones combinan criterio técnico con participación social para garantizar sostenibilidad y mantenimiento a medio y largo plazo.
Proyectos recientes y difusión
En los últimos años Hispania Nostra ha impulsado numerosas campañas y alianzas locales. Entre los ejemplos recientes figuran intervenciones divulgadas en Burgos —con casos como Santa María de Rioseco o Fuenteodra— y campañas en localidades como Driebes, que han conseguido apoyo económico y social. La asociación también incorpora elementos al catálogo de Lista Verde cuando se constata su recuperación, como ha ocurrido en Orihuela con varios enclaves emblemáticos. Además de las actuaciones en el terreno, la difusión se apoya en publicaciones y presentaciones públicas para sumar a nuevos públicos, especialmente jóvenes.
Exposiciones y publicaciones
El libro conmemorativo y la exposición en Madrid son ejemplos del trabajo de divulgación que acompaña a la acción técnica. El volumen recoge la historia, proyectos emblemáticos y reflexiones sobre la gestión del patrimonio, y su presentación ha tenido lugar en diversas ciudades; según la organización, el libro llegará el 6 de mayo al Congreso de los Diputados. Estas iniciativas ofrecen un balance que combina nostalgia y aprendizaje, y sirven para promover la educación patrimonial y fortalecer redes entre universidades, administraciones y sociedad civil.
Mirada al futuro
De cara a los próximos años Hispania Nostra plantea consolidar la prioridad del patrimonio en las políticas públicas y lograr mayor cohesión territorial en las inversiones culturales. La presidenta, Araceli Pereda Alonso, y los responsables de la asociación defienden que la protección del patrimonio debe integrarse en estrategias de educación, sostenibilidad y desarrollo rural. Para ello insisten en la necesidad de incorporar a las nuevas generaciones y de fortalecer mecanismos como el micromecenazgo, las alianzas institucionales y la formación técnica, asegurando que la memoria y el paisaje sigan siendo elementos vivos de la comunidad.
