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El Papa León XIV habla de la pederastia como una plaga durante su visita a la CEE

El Papa León XIV visita la sede de la Conferencia Episcopal Española y aborda el tema de la pederastia, marcando un contraste con la postura de su predecesor Francisco.

El Papa León XIV habla de la pederastia como una plaga durante su visita a la CEE

En una visita histórica a la Sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE)el Papa León XIV ha marcado un antes y un después en la postura de la Iglesia frente a la pederastia en España. A diferencia de su predecesor, el pontífice estadounidense no ha eludido el tema, calificándolo como una plaga que requiere escucha sincera, acogida, protección y cambios reales de sanación.

Un discurso que rompe el silencio

El pontífice, durante su discurso en la sede de la CEE, ha instado a los obispos a asumir su responsabilidad en la lucha contra los abusos. «Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y cambios reales de sanación», afirmó León XIV.

Aunque no mencionó explícitamente los términos abusos sexuales o víctimassu mensaje fue claro y directo.

La visita del Papa ha sido recibida con expectación por los 64 obispos y 26 superiores religiosos presentes, algunos de los cuales han sido señalados por encubrir casos de abusos. Entre ellos se encuentra el cardenal y arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varelaacusado de encubrir dos casos en los años 2000. La Audiencia Provincial de Madrid condenó en 2006 al arzobispado de Madrid a pagar una indemnización de 30.000 euros como responsable civil subsidiario.

Contraste con la postura de Francisco

La postura de León XIV contrasta notablemente con la de su predecesor, Francisco. Aunque Francisco tuvo un papel determinante en la lucha contra los abusos, nunca entró a valorar la gestión de los obispos españoles, que durante años negaron el problema y camuflaron datos en sus informes. El anterior nuncio en España, Bernardito Auzasiempre trasladó a los obispos españoles que el pontífice argentino estaba contento por cómo la Iglesia española había afrontado el tema.

León XIV ha dejado claro que el tema no está cerrado. «La pederastia es una llaga todavía abierta», afirmó durante el vuelo hacia España. Sin embargo, su encuentro con víctimas españolas ha sido limitado. Aunque ha prometido recibir a algunas víctimasha reconocido que es imposible recibir a todas.

Protestas y demandas de las víctimas

Mientras los obispos se reunían con el Papa, un grupo de asociaciones de víctimas protestaba frente a la sede de la Nunciatura Apostólica. «Somos molestos. Hemos intentado marcar su agenda y ellos no lo permiten», declaró Ciro Molinavíctima y portavoz de la asociación Infancias Robadas. Las asociaciones exigían un acto institucional público del pontífice para reconocer a las víctimas, algo que la Iglesia no ha promovido.

El Vaticano anunció que el Papa se vería con un pequeño grupo de víctimas, sin especificar la fecha y el día. Las asociaciones españolas aseguran que ni la CEE ni el Vaticano les han llamado para participar en este encuentro.

Una llamada a la unidad y la reconciliación

En su discurso, León XIV también ha hecho una llamada a la unidad y la reconciliación. «En este tiempo de polarizaciones y contraposiciones cada vez más duras, un testimonio de unidad en la pluralidad», afirmó el pontífice. Ha instado a los obispos a abandonar las estructuras que no ayudan y a conservar solo aquellas que contribuyan a los objetivos de la Iglesia.

El pontífice ha dedicado una parte importante de su discurso a la situación de los más vulnerables, especialmente los inmigrantes. «Una persona sola, sin raíces y sin recursos, es alguien que sufre terriblemente y que con gran dificultad puede establecer vínculos sólidos en el lugar adonde llega», recordó León XIV.

La visita del Papa ha terminado con un intercambio de regalos y un encuentro privado con cada obispo. Mientras tanto, las asociaciones de víctimas continúan exigiendo justicia y reconocimiento público.


Contacto:
Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.