El centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas se encuentra en el centro de una batalla legal mientras su junta directiva intenta mantener el nombre de Trump en la fachada del edificio

En un giro dramático, la junta directiva del centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, designada por el presidente Donald Trump, está llevando a cabo un esfuerzo de última hora para mantener su nombre en la fachada del icónico edificio.
Esta maniobra legal se produce antes de un plazo impuesto por un juez federal para retirar cualquier referencia a Trump.
El sábado 6 de junio de 2026, mientras un empleado sacaba la basura frente al centro, en Washington, se desarrollaba una intensa batalla legal en los tribunales.
La junta, nombrada por Trump, votó el jueves para solicitar una suspensión de la sentencia del juez Christopher Cooper, emitida el 29 de mayo, que ordenaba la eliminación del nombre de Trump del centro.
La batalla legal por el nombre del centro Kennedy
El juez Cooper determinó que solo el Congreso tiene la autoridad para cambiar el nombre del centro Kennedy y estableció un plazo hasta el viernes para retirar cualquier referencia a Trump. Además, bloqueó los planes de la administración para cerrar el centro por dos años a partir de julio para realizar importantes renovaciones.
Esta acción de la junta marca un cambio significativo respecto a un memorando del 4 de junio del Oficina de Asesoría Jurídica del centro Kennedyque instruía al personal a utilizar solo el nombre original del centro en firmas de correo electrónico, membrete y otros documentos. El sitio web del centro ya ha eliminado el nombre de Trump, y un correo electrónico enviado esta semana a los miembros para ofrecer paquetes de entradas para la ceremonia del Premio Mark Twain para el Humor Americanoprogramada para el 28 de junio, no incluía el nombre de Trump.
Reacciones y consecuencias
Norm Eisen, miembro de la junta de Democracy Defenders Actiony Nathaniel Zelinsky, consejero senior del Washington Litigation Groupcalificaron el intento de la administración Trump como un «movimiento desesperado». Representan a la congresista Joyce Beatty, quien presentó la demanda para retirar el nombre de Trump del centro.
La congresista Beatty, miembro ex officio de la junta del centro Kennedy, ha sido una figura clave en esta controversia. Su demanda ha generado un debate intenso sobre la influencia política en las instituciones culturales.
Desde su regreso a la oficina, Trump ha ejercido una influencia significativa sobre el centro Kennedy. Un mes después de asumir su segundo mandato, removió a la dirección anterior y la reemplazó con una junta de su elección. También nombró a Richard Grenell como presidente, quien ocupó el cargo hasta marzo, cuando Matt Floca asumió el puesto.
Impacto en la comunidad artística
El cambio de nombre del centro a «Trump Kennedy Center» ha generado una fuerte reacción en la comunidad artística. Varios artistas, incluyendo a la actriz Issa Rae, el músico Bela Fleck y la autora Louise Penny, han retirado sus participaciones. Consultores como el músico Ben Folds y la cantante Renée Fleming han renunciado a sus cargos.
Además, Jean Davidson, directora ejecutiva de la Orquesta Sinfónica Nacionaldejó su puesto para dirigir el Wallis Annenberg Center for the Performing Arts en Los Ángeles. La junta también aprobó una resolución reconociendo el «compromiso» de Trump con «esta institución querida».
Mientras la batalla legal continúa, el futuro del nombre del centro Kennedy sigue siendo incierto. La comunidad artística y los legisladores observan de cerca los desarrollos, mientras la junta directiva nombrada por Trump lucha por mantener su legado en el icónico edificio.
