La industria automovilística catalana está explorando nuevas oportunidades en el sector de la defensa para mantener su competitividad y resiliencia.

En un movimiento estratégico para enfrentar los desafíos actuales, la industria automovilística catalana está abriendo sus puertas al sector de la defensa. Este cambio de enfoque busca aprovechar la resiliencia demostrada en el pasado y adaptarse a las nuevas demandas del mercado.
La tormenta perfecta que enfrenta el sector, marcada por la competencia china y la lenta transición hacia la electrificación, ha impulsado a las empresas a buscar nuevas oportunidades. Un tercio de las firmas ya están explorando el sector de la defensa, según datos presentados en una jornada organizada por el Clúster de la Indústria de l’Automoció de Catalunya (CIAC).
La defensa como oportunidad emergente
El presidente del CIAC, Josep Maria Valldestacó que la capacidad de adaptación es clave para superar los actuales desafíos. «Hay posibilidades de adaptarsela defensa como mercado emergente servirá para dar más capacidad al sector del automóvil», afirmó Vall. La industria catalana cuenta con inversión, talento y experiencia, elementos esenciales para esta transición.
Un estudio de KPMG y el CIAC reveló que más de un tercio de las empresas del clúster ya tienen relación con la industria de la defensa, y más del 40% cuenta con tecnologías duales. Jaume Barósecretari d’Empresa i Competitivitat de la Generalitat, subrayó que «la defensa es una oportunidad que no podemos desaprovechar«.
Alianzas estratégicas y colaboraciones
Indrauno de los principales actores en el sector de la defensa en España, está buscando colaboraciones estables con la industria automovilística catalana. Modesto Martínezdirector de desarrollo de negocio en Indra Land Vehiclesexplicó que muchos componentes son similares entre vehículos civiles y militares, desde la mecánica hasta los sensores. «La colaboración se puede dar principalmente en ingeniería, diseño, fabricación y maquinaria«, señaló Martínez.
Indra, con contratos millonarios en vehículos de artillería, lanzapuentes y de infantería, busca aprovechar la robusta cadena de suministro de la industria automovilística catalana. Esta alianza permitiría gestionar altos volúmenes de producción y optimizar recursos.
Empresas catalanas en acción
Seat-Cupra también está explorando oportunidades en el sector de la defensa. Markus Hauptconsejero delegado de la compañía, mencionó que el Gobierno se acercó para explorar proyectos en defensa y que «abrió las puertas» a esta posibilidad. Por otro lado, Ficosa ha creado una sociedad para entrar en el sector de la defensa y está colaborando con Indra y General Dynamics.
El futuro de la electromovilidad
Además de la defensa, la industria automovilística catalana está enfocada en el desarrollo del coche eléctrico. Desde el CIAC se asegura que Cataluña tiene el potencial para convertirse en un polo de electromovilidad en el sur de Europa. Sin embargo, esta transición requiere fuertes inversiones y apoyo de las autoridades.
«No hay vuelta atrás en la electrificación», señalaron desde el CIAC. Para hacer frente a los desafíos financieros, se ha pedido apoyo a las empresas, que «no pueden ir solas» en esta transición. La industria automovilística catalana está en una encrucijada, pero con estrategias bien planificadas y alianzas sólidas, tiene el potencial para superar los desafíos actuales y emerger más fuerte.
