Xavi Pascual confirma su salida del Barça para fichar por Dubái tras diferencias sobre refuerzos y una oferta económica histórica; la marcha sacude la estructura deportiva

El F.C. Barcelona ha confirmado que Xavi Pascual dejará la dirección técnica del primer equipo masculino de baloncesto al término de la presente temporada. La noticia, que se había convertido en un rumor persistente en los últimos días, se oficializó el 27/05/2026.
El entrenador de Gavá acepta un proyecto en el extranjero que, según diversas informaciones, incluye un contrato extraordinario y condiciones deportivas y económicas que el club catalán no pudo igualar.
Fuentes cercanas al técnico explican que la decisión responde a un conjunto de factores: una oferta salarial muy superior, promesas de plantilla y un desencanto por la falta de refuerzos que esperaba tras su llegada para reconstruir el equipo azulgrana.
El movimiento pone en evidencia tensiones internas y provoca cambios en la dirección deportiva que ya se están negociando en el club.
Por qué se marcha: contrato y promesas incumplidas
En el origen del adiós aparece una oferta del equipo conocido como Dubái Basketball, que habría ofrecido a Pascual un contrato de primer nivel europeo. Según varios medios, la propuesta ronda los 12 millones de euros netos por tres temporadas, una cifra sin precedentes para un entrenador en el mercado continental. Además, el proyecto en Emiratos garantiza una plantilla competitiva y libertad para diseñar la plantilla con objetivos ambiciosos.
La cláusula de salida y las cifras publicadas
El entrenador comunicó al club su intención de ejecutar la cláusula de rescisión de su contrato para tramitar la salida. En medios se han citado importes distintos sobre ese pago: algunas fuentes hablan de 300.000 euros y otras de 400.000 euros. Lo cierto es que Pascual ha mostrado disposición a abonar la cantidad que figure en su contrato para aceptar la oferta extranjera, un gesto que acelera el proceso y facilita su desvinculación.
El intento fallido de persuasión de Joan Laporta
Joan Laporta, presidente del F.C. Barcelona, mantuvo conversaciones directas con Pascual con la intención de retenerle. En los encuentros, Laporta ofreció incrementos en la masa salarial y garantías de fichajes para la temporada siguiente: pasar de una previsión de 31 millones a 38 millones para la plantilla de baloncesto. Aun así, la propuesta no fue suficiente para contrarrestar la oferta de Dubái ni para superar el desencanto del entrenador por la gestión de lesiones y la ausencia de refuerzos clave.
Qué falló en la reconstrucción
Pascual llegó en noviembre de 2026 para liderar la reconstrucción después de una etapa convulsa en la sección, marcada por cambios de entrenador y ajustes salariales. Según el técnico, nunca aterrizaron los elementos que había solicitado para reforzar la plantilla ni se cubrieron adecuadamente ausencias prolongadas de jugadores importantes, lo que terminó minando su confianza en el proyecto.
Consecuencias deportivas y organizativas
La salida de Pascual no será la única: la estructura de dirección también se ve afectada. Juan Carlos Navarro, figura emblemática del club y director general de la sección, anunció que se marchará al final de la temporada; su salida podría abrir la puerta a otros movimientos en la cúpula deportiva, incluido el director deportivo. En conjunto, estos cambios obligan al club a planificar con urgencia la contratación de un nuevo entrenador y la reorganización del área técnica.
En paralelo, el club ya había avanzado firmas para la próxima campaña, con nombres como Moses Wright, Josh Nebo, Olivier Nkamhoua y Mike James como primeros refuerzos anunciados. Esos fichajes forman parte de la hoja de ruta que Laporta y la dirección deportiva desean activar para no perder competitividad en la Liga ACB y en Europa.
Contraste con otras secciones
La situación del primer equipo de baloncesto contrasta con el tramo exitoso de otras secciones del club, especialmente el femenino, que ha acumulado títulos y estabilidad. Ese doble pulso interno —éxitos en unas secciones y problemas estructurales en otra— complica la valoración global del proyecto deportivo y obliga a la directiva a priorizar decisiones que estabilicen la sección de baloncesto.
En los próximos días, la entidad deberá oficializar la salida de Pascual y activar la búsqueda de su sustituto, así como definir la reorganización de la dirección deportiva. La marcha del entrenador cierra un capítulo y abre otro lleno de incógnitas sobre la capacidad del club para retener talento y competir a alto nivel en el futuro inmediato.

