Xavier Lluch, alcalde y productor ecológico del Penedès, busca acercar la DO Cava a los viticultores mientras compite con Marta Vidal, Pere Ventura y Marc Pagès

El panorama del sector del cava ha ganado un nuevo protagonista con el anuncio de Xavier Lluch i Llopart de aspirar a la presidencia del Consejo Regulador de la DO Cava. Alcalde de Font-rubí desde 2007 y presidente del Consell Comarcal del Alt Penedès desde 2017, Lluch aporta al proceso una trayectoria vinculada al viñedo: trabaja 50 hectáreas de viñas ecológicas —40 de ellas en propiedad— y comercializa uva con bodegas de la comarca.
Su candidatura se suma a la de otras tres figuras con peso en el sector y sitúa la votación inicial para relevar a Javier Pagés el jueves 11 de junio.
La competencia incluye a Marta Vidal, CEO de Vallformosa; al productor Pere Ventura y a Marc Pagès, cada uno con propuestas que abordan gobernanza, mercado y sostenibilidad.
Hasta el día anterior a la votación las candidaturas pueden formalizarse. El contexto electoral se ha diseñado sobre un nuevo pleno del Consejo Regulador cuyo reparto de vocales, decidido el 7 de mayo, recoge una paridad entre viticultores y elaboradores; ese reparto y las propuestas de cambio marcarán el debate interno sobre representatividad y modelo económico del cava.
Perfil y propuesta de Xavier Lluch
Lluch se presenta desde la óptica del productor-territorio. Como viticultor ecológico y uno de los impulsores del Viver de Cellers del Penedès, propone acercar el Consejo Regulador a quienes trabajan la viña: su objetivo es elevar la autoestima de los viticultores y mejorar la relación entre campo y decisión institucional. Define su posible mandato como el de un presidente «militante» dispuesto a luchar por el sector con medidas orientadas a la comercialización: prefiere que las administraciones colaboren para vender más botellas antes que multiplicar las subvenciones. También denuncia la desconexión social, citando que muchos habitantes del Penedès desconocen la sede de la DO y que el cava no siempre aparece en celebraciones internacionales como MotoGP o la Fórmula 1.
Composición del pleno y paridad
El 7 de mayo se fijó la estructura de los 12 vocales del nuevo pleno del Consell Regulador: existe equilibrio entre representantes de viticultores y de elaboradores. Entre los viticultores cooperativistas figuran Enric Ferré Ginovart y Miguel Lleixa Masana (Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya). Los viticultores no cooperativistas están representados por David Sendra Anglès, Dominio de la Vega SL y J. Fortuny Fàbregas SL. En el capítulo de elaboradores aparecen como vocales Freixenet SA, García Carrión 1890 SL, Codorníu SA, Pere Ventura i Família SL, Bodegues Sumarroca SL y Viña Torreblanca SL, y como representante del vino base figura CEVIPE Grup Cooperatiu SCCL. Esta distribución alimenta la discusión sobre representatividad y peso relativo de grandes y pequeños actores.
Propuestas alternativas: visión, reforma y cohesión
Marta Vidal: visión estratégica y agenda de valor
Marta Vidal aspira a convertirse en la primera mujer al frente de la DO y plantea un plan centrado en redefinir la marca, impulsar la sostenibilidad y profesionalizar la gobernanza. Defiende una comunicación más nítida del cava para el consumidor, mayor presencia en restauración y un impulso al enoturismo con el Penedès como núcleo emocional. Propone crear un observatorio económico con datos anonimizados de costes, precios y stocks, así como un pacto de valor que incluya contratos modelo y una remuneración ligada a prácticas agrícolas de calidad para potenciar la categoría Premium.
Pere Ventura y Marc Pagès: cambios estructurales y cohesión
Pere Ventura defiende una reforma profunda: aboga por «refundar» la DO Cava, eliminar dos sillones asignados a los mayores elaboradores y democratizar el organismo. Propone vincular el nombre del cava con su origen territorial, establecer precios mínimos orientativos (0,60–0,70 €/kg según tipo y prácticas) y medidas de control productivo para evitar desequilibrios. Por su parte, Marc Pagès apuesta por prestigiar el cava mediante comunicación, transparencia y mayor participación de pequeños elaboradores en comisiones; también reclama pedagogía sobre la diversidad del producto y mejores vínculos con asociaciones, academia y gobiernos para sostener el enoturismo y la reputación local.
Qué se espera y próximos pasos
La contienda coloca sobre la mesa temas clave: gobernanza, modelo comercial, sostenibilidad y distribución del poder entre grandes y pequeños agentes. La primera votación el 11 de junio decidirá el rumbo inmediato y marcará si la DO opta por continuidad o por una agenda de reformas más contundentes. Mientras tanto, las distintas candidaturas seguirán presentando sus programas y buscando apoyos dentro del entramado de cooperativas, sindicatos y asociaciones de elaboradores; el resultado condicionará la estrategia colectiva para poner en valor el cava tanto en el territorio como en los mercados internacionales.

